sábado, 18 de mayo de 2013

Es tu cuerpo, sí, puede ser grande o pequeño, feo o bonito, ¿pero qué más da? Es el que te ha dado la vida.

Ese momento en el que te miras al espejo y al ver la silueta de tu rostro y de tu cuerpo, no puedes evitar llorar. En el que no puedes evitar que se te encoja el corazón, que se reprima como si realmente se fuera haciendo cada vez más pequeño con esa imagen. Dejando que las lágrimas cubrieran tus mejillas y mojaran tu rostro en algo llamado "odio".

Odiando cada parte de tu cuerpo, cada parte de ti. Cada parte que te define, cada parte que te representa. Odiando cada centímetro de tu cuerpo, cada parte que lo compone, cada parte que hace que lo odies o te den ganas de arrancarte el corazón. Esa sensación de vacío al ver comida, querer comerla y no poder por miedo a engordar, por miedo a no saciarte lo suficiente y querer más, por miedo a odiarte más. Ese miedo que sientes al ver que ni siquiera el hecho de llorar, de gritar a tu yo interior, a las pocas fuerzas que te quedan después de tantas decepciones, a los golpes o insultos que te lanzas a ti misma para acabar de destruirte a ti misma, y que nada de todo eso, logre sacar esa rabia, ese odio, ese temor, ese miedo inmenso de tu interior, de tu corazón, de ti.

Esas ganas inmensas de acabar con todo eso, de acabar con tu vida, de querer verte todavía peor de lo que te ves para acabar de destruirte y desaparecer para siempre. Ese deseo de querer irte para siempre, de no molestar más, de querer olvidar todo lo sucedido hasta el momento, de querer acabar con toda esa tortura que siempre te persiguió. Ese deseo de querer huir, y lo peor, no del mundo, no de la vida, sino de ti misma. ¿Y quién no ha dudado alguna vez de si mismo/a al ver ese reflejo tan frágil y a la vez tan dolorosa en el espejo? ¿Y quién no ha querido destruirse para dejar de sufrir, para dejar de odiarse, para dejar de ser una molestia para todos?
¿Y quién no ha deseado alguna vez por pequeña o lejana que sea desaparecer para siempre para ver si realmente le llegaste a importar de verdad a alguien? ¿Y qué me dices de esos días que piensas que todo está contra ti, que incluso tú misma te odias por verte tan frágil? ¿Y qué me dices de todas esas lágrimas que derramaste noche tras noche, día tras día, año tras año en busca de respuestas, en busca de consuelo, comprensión, de escape, en busca de querer ahogarte en tus propias lágrimas sin que nadie se diera cuenta? ¿Qué me dices de esos días que sonreíste solo para que no te preguntaran cómo estabas? ¿Qué me dices de esas veces que sonreíste e incluso te reíste solo para calmar el dolor que sentías en tu interior, para calmar esa ira, ese odio, esas ganas de desaparecer, de ser realmente invisible para darte cuenta de quien notaría tu ausencia? 

¿Y qué me dices de todas esas veces que incluso sin nadie a tu lado, sin tener absolutamente nadie a tu lado, apoyándote, ayudándote, consolándote, pidiéndote que no lo hicieras, que no desaparecieras, que no podría soportarlo, que por mucho que no lo creyeras le importabas a alguien y que ese alguien era ella o él y te levantaste y seguiste a delante a pesar de no tener nada de nada, absolutamente nada con tus propias fuerzas creadas de todas esas derrotas, lágrimas, llantos, decepciones, desilusiones, mentiras, engaños, etc? 

¿Qué me dices de todas esas veces, eh? ¿No crees que mereces darte una oportunidad a ti mismo/a? ¿No crees que mereces salir de esto y de todo esto que te consume día tras día y cada vez más y más fuerte hasta el día en que llegue a acabar contigo completamente? ¿Qué me dices de esa fuerza que guardas en tu interior para luchar, para no rendirte, para salir de esto, para ser feliz, para ver una sonrisa en tu rostro y en el de la gente que te importa y le importas incluso sin ni siquiera tú saberlo? ¿Qué me dices de toda esa gente, incluyendo tus amigos/as, tu familia, la gente que te aprecia o le caes bien? ¿Crees que se alegrarían de verte en un ataúd, de verte muerto/a? ¿De verdad crees que no le importas a nadie? 

Sé que no te conozco, ni siquiera sé tu nombre, toda tu historia, todo por lo que has pasado o las veces que has deseado dejarlo todo, abandonar y querer desaparecer para siempre. Pero sí sé cómo te sientes, sí sé el inmenso vacío que sientes dentro de ti, sí sé el odio que sientes dentro de ti, esa ira, esa rabia, ese miedo, ese temor que acaba contigo. Aunque no lo creas, yo sí te entiendo. ¿Y sabes por qué? Porque yo misma salí de muchísimas cosas que incluso ahora siendo feliz desde casi tres años me cuesta infinidades creer que así sea. Sé que yo llegué y he llegado a sentir miles y miles de veces todo esto que te estoy diciendo a ti sin ni siquiera saberlo todo de ti, pero sí lo suficiente. Sé que nadie merece pasar por lo que tú estás pasando, por lo que mucha gente pasó o está pasando, o por todo lo que yo tuve que pasar hace mucho tiempo. Si estoy aquí, si sigo aquí, luchando, sin rendirme y sonriendo, no es porque me obliguen, al contrario, muchas veces me han obligado a no hacerlo, con sus actos, comentarios, al juzgarme, al criticarme, al "apuñalarme" una vez tras otra con sus mentiras y sus engaños a rendirme, a desaparecer para siempre, pero si sigo aquí y así de feliz, es porque yo quiero. 

Porque rendirse nunca es una opción. Porque incluso ahora igual que todo el mundo sigo teniendo mis malas rachas y mis problemas, pero lo que ha cambiado completamente, es mi vida y la forma de verme a mí misma y a todo lo demás incluyendo todo lo que me rodea. Aprendí a darme oportunidades aunque otros no quisieran dármela, y a luchar por ser un día feliz, por salir de todo eso que me perseguía, que tanto me lastimó, pero que a la vez, me sirvió de mucho para ser la persona que soy ahora. 

Y la verdad, ¿sabes qué? Que no me arrepiento de haber actuado como actué, no me alegra saber que tuve que pasarlo tan mal para ser quien soy ahora o para llegar a ser alguien que mira el mundo y incluso ella misma de manera distinta, pero no me arrepiento de haber pasado por todo eso. Porque gracias a eso, a todo lo que sufrí en su momento, soy quien soy ahora, y siendo así, soy feliz y hago feliz y he llegado a hacer feliz a mucha gente aunque a veces dude de ello. 

Así que dime, si yo pude superar que me hicieran bullying, que llegara a estar casi anorexica si es que realmente no lo estuve, que pasara todo lo que tuve que pasar con mis padres y mi familia, por qué tú no deberías poder luchar contra todo eso que te destroza día a día? Recuerda que solo tú eres quien decide si estar aquí o no, si sonreír o llorar, si reír o gritar, si lamentarte o aprender, aceptar y seguir adelante. Ahora te pido que si tienes en la mano algún objeto cortante, sea lo que sea, vayas y lo guardes en su sitio y te prometas a ti misma no volver a contarte. 

Te pido que si estás o estabas a punto de ir a vomitar todo lo que comiste, te resignes y no lo hagas y te prometas no volverlo a hacer. Te pido que si has estado días y días en ayunas sin comer nada, o los días o horas que sean sin comer absolutamente nada o algo pero poquísimo, dejes de hacerlo y vayas a la cocina, comas muchísimo, y bebas toda esa agua que tanto te faltó pero que tú misma/o te prohibiste. Te pido que si estás en una de estas tres situaciones, o aunque no lo estés, te prometas a ti misma/o no volver a cortarte, vomitar, ayunar, etc. O a que si tienes un trastorno alimenticio, comas. 

Y ahora te preguntarás: "¿Pero qué dice esta ahora, por qué dice que le importo si ni siquiera me conoce ni sabe toda mi historia? ¿Por qué me pide todo esto si a nadie le importo? ¿Por qué hace todo esto si a ella no le sirve de nada?" Yo te respondo. Si hago todo esto, es para evitar que otros hagan lo que muchas veces han pensado hacer, y lo que incluso yo hace años estuve a punto de hacer. Es para evitar que hayan más muertes y suicidios de gente inocente, de gente que no se lo merecía en absoluto. Para hacer que esta sociedad deje de ser tan mierda y hayan muchísimos menos suicidios. Yo sola no puedo hacer mucho, pero si cada una de las personas que están leyendo esto se conciencia de todo lo que les estoy diciendo y hace lo que le pido, saldrá de toda esta mierda. Y estoy segurísima de que puedes lograrlo, sé que puedes, así que solo queda planteártelo, proponértelo, y cumplirlo poco a poco hasta conseguirlo, ¿vale? Y cuando salgáis de todo esto, espero que en los días tristes o malas rachas, aunque no nos conozcamos, me dediquéis una sonrisa estéis donde estéis en honor a haber hecho que os sintierais mejor con vosotros mismos y que todo os fuera mejor. Luchar por salir de toda esta mierda y para llegar a ser felices como yo hice. Por favor. Y ahora, debo dejaros, espero haber ayudado a cuanta más gente posible. Gracias por escucharme.

By: Queily.

   Tú decides si estar así o así:
 





2 comentarios:

  1. ¿Te he ayudado? Si es así, me alegro muchísimo de ello, y de nada, hago lo que puedo. :)

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