domingo, 5 de mayo de 2013

Ojalá pudiera volver atrás para impedir que nuestras vidas se dividieran. Ojalá pudiera volver atrás en el tiempo para hacer que nada de todo eso hubiera ocurrido, que nunca hubiéramos dejado de hablarnos. Que nunca hubiéramos permitido borrar o hacer desaparecer esos recuerdos tan y tan perfectos, y a la vez tan invisibles, tan dolorosos, tan imperceptibles. Si te soy sincera nunca imaginé que alguien pudiera llegar a llenarme tanto como tú e incluso causar tanto impacto en mí. Es cierto que sólo por un tiempo lograste llenar ese hueco tan vacío en mí desde siempre y tan profundo desde entonces mientras éramos amigos, pero una vez me empezaste a gustar, mi corazón me pedía más de lo que me ofrecías. Y eso provocó que yo me sintiera mal cada vez que pasabas de mí, que no me contestabas, que me contestabas mal, etc. Porque yo lo único que quería y que siempre he querido desde que nos conocimos fue que nunca dejáramos que el tiempo nos separara, ya fuera como amigos o como algo más. Nunca quise que esto pasara, nunca quise distanciarme de ti. Incluso ahora teniéndote tan lejos y a la vez tan cerca, después de saber toda la verdad, me he dado cuenta de que nada absolutamente nada, vale más que el deseo de querer hacer feliz a alguien, de querer ver sonreír a esa persona incluso si tú tienes que sufrir por ello. Realmente esta vida es tan incierta que nunca deja de sorprenderme. Es una caja de sorpresas cuyo único objetivo es hacerte ver que a pesar de que tú no lo veas o no seas capaz de darte cuenta, el tiempo pasa, cada vez más y más rápido, haciendo que todo aquello que un día pensaste que siempre tendrías de tu parte, se vuelva en tu contra, se vuelva contra ti. Ahora mismo sólo puedo estar segura de una cosa, de que tú y yo lograremos ser felices incluso sin saber nada el uno del otro. Yo porque tarde o temprano aprenderé a vivir sin ti, a vivir sin tus recuerdos, sin tu presencia, sin tus mensajes, sin mis sentimientos hacia ti, sin mis pensamientos pensado en ti, sin mis impresiones al ver lo mucho que ha cambiado todo desde entonces, sin mis inquietudes al darme cuenta de que ella logró en muchísimo menos tiempo algo que yo no fui capaz de lograr en casi un año. Pero la verdad, no me importa. ¿Y sabes por qué? Porque eso ha hecho que me dé cuenta de muchísimas cosas, que aprenda una vez más que el amor no entiende de razones, de intenciones o de distancias. El amor se halla siempre donde menos te lo esperas, donde nunca creíste que debiste buscar. Tarde o temprano, acaba invadiendo nuestros corazones junto con nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestros pensamientos. Acaba invadiéndonos hasta que acaba por destruirnos o por el contrario acaba haciendo que seamos las personas más felices de la existencia. Jamás dejaré de creer que el amor no sólo está en esos sitios en los que tú puedes tener a la otra persona justo a tu lado, sino que también se puede encontrar detrás de una pantalla, detrás de una silueta, detrás de un muro lleno de recuerdos extinguidos por el tiempo, pero nunca por la mente ni por el corazón. Seguiré mirando las agujas del reloj hasta que marquen mi hora, pero mientras tanto, seguiré luchando por ser feliz de nuevo. Por volver a estar y a sentirme llena de alegría y felicidad. Por volver a ser esa persona que anima a los demás sin esperar que ellos lo hagan por mí. Ya que a mí me basta con ver felices a la gente que me importa, no necesito mucho para ser feliz. Y su felicidad, es mi felicidad. Su tristeza es mi tristeza, sus preocupaciones son las mías. Aunque eso sí, sus lágrimas nunca serán las mías. Ya que yo haré lo posible por convertir esas lágrimas en sonrisas sinceras hasta el amanecer. Viviremos alejados el uno del otro teniéndonos sin ni siquiera saberlo a unos kilómetros, pero yo sé que nada cambiará. Siempre guardaré un pequeño recuerdo de felicidad en mi corazón en el cual estará escrito tu nombre. Lo titularé; "jamás dejaremos de ser aquello que una vez fuimos, almas en busca de la felicidad eterna".

Un abrazo desde la verdad más oculta,

by: Queily.

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