viernes, 28 de junio de 2013

Detesto verte así. Detesto ver que el menosprecio que te dan los demás es el que ha logrado hundirte una vez más. Detesto ver como alguien a quien quiero le han arrebatado algo que no debería faltarle nunca, su sonrisa, su alegría, su felicidad. ¿Sabes? Sé cómo te sientes, sé que es eso de que lo des todo por alguien y nadie sepa valorarlo tanto como tú creíste que lo harían, sé qué es sentirte imbécil, inútil, como si realmente no sirvieras para nada más que cagarla, fastidiarla y joderlo todo. Pero no, te equivocas, yo sé que no lo eres. Es normal que te sientas así después de todo. Por desgracia, muy poca gente sabe valorar lo que hacemos por ellos. Poquísimas personas saben agradecerte todo lo que has hecho por ellos hasta ahora, pocos saben darte las gracias, compensarte o simplemente sacarte una sonrisa con su respuesta al detalle que has tenido con ellos. Poca gente se para a pensar cuánto tiempo y cuánto esfuerza te lleva hacer todo lo que haces por ellos, poca gente se para a reflexionar sobre cómo te sentirás ante una respuesta tan seca, tan borde, tan faltada de un mínimo agradecimiento. ¿Sabes? Todo lo que te ocurrió en el pasado no merece robarte las sonrisas de tu presente. No mereces estar así por algo que pasó hace años, meses, semanas o por algo que simplemente ya pasó. Como dicen, el pasado es nada más y nada menos que eso, el pasado, algo que no volverá, algo que se fue para no volver. No debes castigarte porque otros no sepan valorarte. No debes odiarte por el simple hecho de que gente gilipollas te haya jodido o fastidiado el día. No mereces estar así por algo que ya pasó y que no volverá a pasar. Yo estuve, estoy y estaré aquí siempre. Y aunque no lo creas, así será. Nunca recuerdo haberte fallado, y, ¿sabes qué? Que a pesar de lo que llegue a decir o a hacer la gente, no lo haré. Haré lo posible por seguir valorándote tanto como hasta ahora, ya que yo siempre valoro lo que tengo. Normalmente ellos son quienes me pierden a mí, no yo a ellos. Debo decirte que lo que realmente importa, es que no volverás a estar sola, que no volverás a pasar por todo eso. Y..¿sabes qué? Todos sufrimos, todos sufriremos. El sufrimiento y el dolor son cosas que nunca se acaban. Debes tener presente que da igual lo que pasara hace un par de años, hace un par de meses, semanas o días. Nada, absolutamente nada ni nadie merece sacarte tu sonrisa. Porque a pesar de que no lo creas, tu sonrisa vale miles de millones más que todas esas cosas que ocurrieron en tu pasado. El pasado ya no importa, y..¿sabes qué? Que en tu pasado estuve presente, que en tu presente estoy presente, y que en tu futuro, yo seguiré estando presente. Y haré lo posible por seguir animándote, haciéndote reír, y por seguir sacándote sonrisas. Ya que es algo que mereces, y algo que nunca debería faltarte, una sonrisa.

By: Queily.



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