jueves, 18 de julio de 2013

La esencia para sobrevivir.
 
Y ojalá pudiera hablarte,
sobre un mundo aparte.
Y así corresponderte,
hasta el punto de amarte.

Y si el mundo fuera revivir,
sobre los sueños y la vida,
podría disfrutar hasta morir.
Cosa agradable al infinito,
y imposible a la realidad.

No quieres seguir,
pero solo te ves sufrir.
Quieres llorar,
pero sin embargo solo puedes soportar.

Soportar miles de cargas,
miles de penas, miles de lágrimas,
soportar el dolor que arde en tu interior.
Y que no deja que nada ni nadie lo apague,
solo quiere mantenerse viva esa pequeña llama.

Ese pequeño infierno que te atrapa y no te deja salir.
¿Será más fuerte que tú? No lo creo.
¿Serás capaz de dejar que te hunda,
que te rompa, que acabe contigo?

¿O incluso estarás dispuesta/o a quemarte
de dolor y odio para sentirte realmente fuerte,
para sentir que tienes la felcidad en la palma de tu mano
y que nada ni nadie puede pararte?

¿Ni siquiera tu mente, tus demonios,
tu odio, ni siquiera sus críticas, sus insultos?
Vuélvete como el fuego, vivo y fugaz,
pero siempre persisitente,
siempre manteniendo sus fuerzas,
su valor, su fuerza, su valentía.

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