miércoles, 4 de septiembre de 2013

Rumbo a la realidad esperada.

Me siento como fuera de órbita, como invisible y existente a la vez. Ahora que todo ha acabado, me siento incompleta, me esperaba muchísimo más. No de la historia, sino que me esperaba que todo fuera más largo, que pasaran más cosas, pero eso no significa que no me haya encantado esta saga de libros. Es completamente e increíblemente genial y perfecta a su manera. Creo y mejor dicho, sé que esta es la mejor saga de libros que he leído en mi vida. Algún día espero tener una relación con alguien como la de Cole e Isabel. Una relación imperfecta, pero perfecta a su manera. Quería saber más de Cole. Quería saber más de las cosas que podrían pasar entre Cole e Isabel. Quiero algo más. Pensé realmente hace mucho que habría un cuarto libro de la saga, al ver su portada era realmente fascinante. Pero no sé, eso pareció ser algo irreal, no hay ninguna otra parte en la que se diga que hay más. ¿De verdad este es el final de esta historia? Supongo que tendré que refugiarme en otras historias, en otros mundos. En otro mundo imaginario que no sea Mercy Falls. Realmente es increíble que una saga de libros pueda provocarte tantísimas emociones distintas. Sin darme cuenta he cumplido uno de mis principales objetivos al irme de viaje. Leer. Me propuse al menos acabar el libro de Siempre por muy largo que fuera, y así lo he hecho. Ahora me siento algo vacía y a la vez inquieta. No sé, como si realmente esperara a que la escritora escribiera al menos un libro más y esa inquietud desapareciera. No siento pena, sino que siento algo de indignación, me siento molesta por haber esperado que ocurriesen más cosas en realmente tan pocas páginas. Por primera vez en mi vida, 380 páginas no me parecen nada. He leído 166 páginas en un día. Realmente para mí es algo increíble, fascinante, y a la vez casi imposible para alguien como yo. Yo soy de esas personas a las que les gusta esperar si realmente cree que vale la pena la espera. Pero claro, cuando lees libros tan buenos, es imposible no pensar en otra cosa estando sin internet y con el ordenador o aburrida. Y claro, aunque sea de noche ni siquiera piensas en cenar. Porque sientes como si lo que lees te llenara tanto que fuera imposible llenar tu interior de comida por poca que fuera. Sé que echaré de menos algo, y no solo es Mercy Falls, sino que lo que más de menos echaré será a Cole, y a la mucho que nos parecemos ahora que he llegado a cambiar tanto durante todos estos meses. A Isabel por cómo se sentía cuando estaba con Cole, y a la manera en que nos parecemos. Camufla su dolor ante la gente de su alrededor mientras tan solo lo reserva para ella y su interior. Se muestra fuerte, y a la vez débil, como Cole, como yo. Impulsiva, compasiva, luchadora, pensativa y a la vez repentina, esta soy yo. Esta es Isabel, este es Cole. Desde que empecé a leer el libro me encantó la relación de Sam y Grace, la conexión que había entre ambos, la manera en que sabían comunicarse entre si, la manera en cómo se protegían él uno al otro, y en cómo se amaban con locura. En cómo sabían sentir que uno estaba cerca del otro a pesar de estar a miles de kilómetros, o simplemente en mundos distintos. Esta saga me ha hecho darme cuenta de muchísimas cosas, de descubrir cosas nuevas de mí misma, de conocerme mejor, de darme cuenta y descubrir cosas nuevas y eficaces para mi futuro y mi presente. Ahora ya no existe un pasado que me amargue, me torture o me destruya, ya no hay un futuro que me horrorice, al que tema o con el que desee acabar, ya solo existe un presente que quiero y querré seguir viviendo hasta ya no poder más. Lo daré todo por dar lo mejor de mí a quien lo merezca, y por ser simplemente yo tantas veces como me sea posible. No seré ni buena, ni mala, simplemente seré como la gente se merezca. Seré esta nueva yo que ha ido dando paso a la impulsividad, a la seguridad, a la inquietud, a la capacidad de arriesgar sin rendirte, y a luchar siempre ante todo y ante todos. Estos últimos meses he aprendido a ser yo de verdad, en todos los aspectos, he sacado mi yo más profundo, mi yo interior más desgarrador, mi fiera interior, mi carácter, mi naturalidad, mi personalidad, mi ser al exterior, simplemente, he aprendido a ser yo sin importar ni el tiempo, ni el pasado, ni las críticas, ni los insultos, ni los problemas, ni la gente, ni los demás, ni nada en concreto, solo el hecho de que me gusta ser así, me gusta ser yo misma, sentirme segura de mí misma, y sentir que soy capaz de dirigir el rumbo de mi vida, de mi destino, y de tomar mis propias decisiones. Al fin puedo decir esto que tanto estuve deseando, por fin estoy orgullosa de mí misma y de lo que estoy haciendo conmigo misma y con mi vida, por fin estoy haciendo lo que quiero, lo que necesito, y no lo que los demás quieren que haga. Por fin soy yo quien dirige mi vida, y no los demás.


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