domingo, 27 de octubre de 2013

Imágenes corrompidas, sentimientos rotos por el paso del tiempo.

Escúchame. Mira a ese espejo. ¿Ves lo que se refleja en él? Deja de romper tu mente, de corromper tus pensamientos, tu cabeza, de destrozar tus sentimientos, tus emociones, de hacerte sentir como una mierda cada vez que te ves reflejada/o en algo. Cada vez que alguna pieza de ropa no te cabe. Cada vez que comes y engordas. Cada vez que vas a pesarte y ves que has subido y que nunca llegas a esa "meta" que te propusiste. Deja de centrarte en esas cosas. Piénsalo.

Vuelve a mirarte al espejo. Mírate de arriba a abajo. ¿Ves lo mismo que yo? ¿Ves a esa persona sola y indefensa? ¿Ves a esa persona rota, destruida, corrompida, destrozada? Date cuenta de que no es solo una imagen. Esa imagen, forma parte de ti, pero aún y así, no lo es todo. Porque al fin y al cabo, es una imagen, sí, pero no muestra quién eres en realidad, ni la clase de persona que eres. Solo muestra cómo eres por fuera, lo que muestras, nada más.

Sé cómo te sientes. Y aunque no lo creas, te entiendo. Sé que es sentir que nada encaja contigo, que tú eres esa pieza incompatible con todo lo existente. Sé cómo es sentirse el "bicho raro". Sé qué es sentir que cada palabra, cada suspiro, cada exhalación, cada lágrima, cada lamento, cada recuerdo, te desgastan todavía más. Sé que es sentir que te encuentras en un mar de lava, en el que te quemas, y te vuelves a quemar, y en el que te ves incapaz de salir. Sé que es no ver la salida. Sé que es sentir que ya nada vale la pena. Sé que es sentir que no sirves para nada, que todo lo haces mal, que todos te odian, incluso tú. Sé lo duro que es ver cómo te vas desmoronando junto con tus sueños, tus metas, tus propósitos, tu vida.

Pero no puedes dejar que tus sentimientos tomen el mando de tu vida, de tu cuerpo, de tu destrucción.
Dime algo, ¿de verdad te sientes orgullosa de todo esto? ¿De verdad te sientes orgullosa de querer adelgazar hasta conseguir destruirte por completo sin ni siquiera ser consciente de ello? ¿De verdad quieres ver tu cuerpo frágil, débil, reflejando todo el dolor que se ha llegado a esconder en tu interior? ¿De verdad quieres eso? Yo de ti me lo pensaría dos veces antes de acabar destrozando tu vida por completo por una puta autoestima, por un puto pasado, por un puto espejo, por una puta báscula, por unas putas críticas, por unos putos pensamientos, por un puto aspecto, por un físico que acabará volviéndose completamente inservible con el paso del tiempo.

¿De verdad crees que vale la pena estar destruyéndote a ti misma y a tu vida por algo que con el tiempo se va a convertir en cenizas? Cuando acabemos todos muertos y en un ataúd, ya no habrá distinciones de pesos, de cuerpos, de físicos, de aspectos, ni de mierdas. Ya nadie podrá hacer nada para hacerte ver que estuviste desperdiciando tu vida. De verdad te lo digo, piénsalo. No sirve de nada destrozarse de esta manera por algo que acabará desapareciendo.

¿Para qué queréis la perfección? ¿Para acabar siendo como las personas que os destrozaron? La obsesión por alcanzar la perfección, te acaba volviendo obsesiva/o, y te acaba volviendo una mierda de persona. El físico cambia con los años, y incluso puede mejorar con los años, maquillaje, o incluso operaciones, aunque debo decir que estoy en contra de ellas. Pero si algo debéis tener muy claro, es que una vez os volváis una mierda de personas, ya no habrá marcha atrás. Porque habréis consumido tanto vuestro interior con cosas sin importancia, que os habréis convertido en lo que siempre odiasteis, personas sin escrúpulos. La obsesión por alcanzar la perfección solo conlleva riesgos innecesarios, como perderse a sí mismo, y perder a la gente que más quieres.

Lo último que me queda por decir, es que, si de verdad quieres ser perfecto, debes hacerte ver que acabarás volviéndote una mierda de persona. Es decir, que ni siquiera lograrás ser perfecto/a. Porque, por si no lo sabíais, el hecho de intentar ser perfecto, ya te hace imperfecto. Elegir, o tenéis un interior admirable y genial, o un físico casi perfecto. Pero no se puede tener todo. Así que vosotros mismos, es vuestra elección. Lo único que no cambia con el tiempo, es la base de lo que somos en realidad. Es decir, la base de nuestro interior, lo que nos hace únicos. El físico es como la ropa, algo que nos complementa, nada más que eso. Así que vosotros sabréis lo que hacéis. Pero desde luego, si algo está claro, es que no conseguiréis nada quedándoos de brazos cruzados. Si queréis ser felices, luchar por salir de toda esa mierda y serlo, y dejaros de comer la cabeza haciéndoos creer que si lográis tener un cuerpo y un aspecto casi perfectos, lograréis ser felices, porque no, esto no es así. Al igual que el dinero no da la felicidad, un físico admirable, tampoco.

Atentamente,
Queily.

No hay comentarios:

Publicar un comentario