sábado, 21 de diciembre de 2013

"Sociedad."

Decisiones precipitadas. Sonrisas rotas. Respiraciones pausadas. Voces quebradas. Vidas perdidas. ¿Cuánto tiempo más va a durar esta tortura? Cada vez aumenta el número de problemáticas en España y en el mundo. Ya no hablamos solo de la economía, sino también del hambre, del respeto, del maltrato, de vidas, de personas. Detrás del dinero, hay personas, detrás de cada problema, de cada muerte, de cada accidente, de cada desgracia, hay una vida. Me duele poner las noticias o hacer zapping en la televisión y encontrarme con programas que solo hablan de las millones de desgracias que se han producido este año. Duele ver el sufrimiento de los demás, incluso duele más que el propio. Estoy harta de ver a gente en la calle, sin tener qué comer, gente sin casa, sin hogar, gente viviendo en unas condiciones de vida pésimas, cada vez más idiotez, cada vez más gente retrasada y incapaz de razonar o pensar sobre la importancia de las cosas y de las consecuencias que pueden producirse si no van con cuidado. Una cosa es divertirse y la otra "pasárselo bien" a costa del sufrimiento de los demás. Por suerte cada vez más gente es consciente de la importancia de aprovechar y apreciar todo lo que tenemos. Pero hay muchísimos otros que ni siquiera se han dignado a tomar la mano a alguien que se la pedía. Muchas personas que hacen oídos sordos a las noticias, a las desgracias, a la actualidad, a las cosas malas que pasan, y que solo quieren saber las cosas buenas. Que no saben hacer otra cosa que pensar en sí mismos.

martes, 10 de diciembre de 2013

Descontrol.

Te empeñas en clavarte estacas que jamás desaparecen, en deshacer tu control para tu propio poder, para dejar que la oscuridad te absorba, te culmine. Erradica tus miedos, deja fluir el veneno para luego arrancarlo de un cuajo antes de que se apodere de ti. Acaba con todo. Deshazte de lo que te rompe, apodérate de lo que te aviva. Quédate con lo que te hace sentir que esas agujas sean solo eso, agujas, y que mientras tú estés bien, ya nada importa. El veneno se propaga, pero ya no temas, el antídoto lo estás creando en tu corazón. Poco a poco te deshaces un poco más de esa oscuridad que cubrió por completo tu corazón, tu alma, tu ser. Coges cada trozo de esa oscuridad y la desechas a la nada, en espera de algo mejor. Pero ya hace mucho que no esperas, y ahora empiezas a entender por qué, es hora de vivir al límite de verdad. Nada de consejos, pasos y reglas. Ahora toca cumplir mi propio deseo, el de hacer lo que me dé la real gana sin perjudicar a nadie. Y sobretodo, dejar de echarme más agujas, más cristales, más oscuridad, más demonios que poseen mi ser hasta descontrolarlo por completo. Erradica el descontrol. Puedes tener todo el control que desees sobre tu persona, pero jamás sobre los demás.

 By: Queily.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Un corazón muy grande, pero sobretodo, muy humilde.

Estés donde estés, aunque ya no puedas leerlo, este texto que he escrito y estas palabras son para ti, Nelson Mandela:  

Nunca suelo dedicar ninguna entrada o así a una persona en concreto, pero esta vez, pienso que debo hacerlo, y que él se lo merece, y mucho. Ha dado mucho por muchísima gente. Tuvo experiencias realmente horribles, y la verdad, pasó por muchas injusticias que jamás debieron suceder. Todos tenemos nuestra parte buena, pero aunque él también tiene defectos, al igual que todo ser humano, siempre supo mostrar su mejor lado, su mejor parte. Vale que mucha gente pensará que esto de dedicar algún mensaje, entrada, etc a alguien que ha fallecido cuando ni siquiera le conocimos puede parecerles un acto falso, hipócrita y incluso patético. Pero si alguna de todas esas personas está leyendo esto, decirle que no siempre hace falta conocer a una persona en carne y hueso, y hablar con ella para saber que tiene un corazón enorme. Por mucho que obviamente jamás llegáramos a conocerle, ni tuviéramos la oportunidad siquiera de asistir a un sitio en el que él estuviera, decir que no hay nada en este mundo que pueda impedir sentir admiración por alguien a quien no conoces personalmente. Sus hechos, sus acciones hablan por sí solas. Y me parece algo realmente rastrero criticar a alguien por simplemente dedicar unas palabras a una persona que realmente sí se lo merece. Uno de los errores más graves que cometemos, es dedicar palabras de todo corazón a gente que ni siquiera se ha parado a escucharnos de verdad. Pararos a pensar en una cosa, ¿acaso él no se paró a escuchar su propio lamento y el de su pueblo, el de su nación, el de la gente que necesitaba ayuda incluyéndole? Se paró a escuchar sus lamentos, y se percató de que no importa las diferencias que hayas podido tener con una persona, que si la vida de ambos está en juego, hay que dejar a un lado el rencor y el orgullo, y ayudarse, ser humildes como las personas que somos. Él es un héroe por todo lo que logró conseguir. Sus discursos son realmente admirables, y sobretodo, la manera en la que levantó una nación perdida, esa es la razón por la que él es tan admirado por Sud África y tantísima gente. Ya sea en el colegio, en las noticias, en el instituto, etc, todos hemos oído a hablar de él. Unos más que otros, pero la gran mayoría sabemos quién es y qué logró. Tal vez no lo conocimos, pero si de algo puedo estar segura, es de que personas como él son las que necesita ahora España. Personas capaces de enterrar el hacha de guerra y las diferencias, y buscar una ayuda para ambos bandos, sin distinciones, sin discriminaciones, sin injusticias. Ayudarnos entre nosotros. Es eso lo que hace de un país roto un país indestructible. Por mucho que un camino se tuerza y se complique, siempre habrá una manera de cicatrizar y tapar esas grietas de dolor y sufrimiento. En definitiva, Madiba siempre será un ejemplo a seguir. Y he aquí unas palabras para él, tal vez muy comunes, pero no me importa, porque son de todo corazón.

Gracias por haber hecho de este mundo un mundo mejor y por haber acabado con muchas injusticias.Gracias por todo. Siempre te recordaremos como lo que fuiste, como lo que eres, y como lo que serás, una persona que fue capaz de cambiar el mundo y de no perder la esperanza a pesar de que todo estuviera oscuro, muerto y apunto de acabarse.

Gracias por haber depositado esperanza en nuestros corazones, y por habernos hecho comprender que no importa lo que pase o cómo pase, que siempre habrá algo por lo que seguir, por lo que mantenerse en pie, por lo que mejorar, y sobretodo, por lo que luchar.

Ojalá todos te recuerden como un héroe, porque lo fuiste, lo eres, y lo seguirás siendo allá donde vayas. Sin duda, corazones como el tuyo, cada vez son más escasos. Un enorme abrazo.

No te olvidaré, y cada vez que se me acabe la esperanza, recordaré que tú fuiste capaz de callarles la boca a muchísima gente que dudó de tus capacidades, y por eso, seguiré, pase lo que pase. Y me demostraré a mí misma y a los demás, que no hay nada que pueda pararme cuando quiero conseguir realmente algo.

Siempre admiraré tu espíritu guerrero y luchador. Acabaste con el apartheid y pusiste justicia donde había que ponerla. Eso es algo que no cualquiera es capaz de hacer. Y por último, una vez más, GRACIAS. Descansa en paz, te lo mereces. #RipNelsonMandela


By: Queily.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Libro: Vacíos sin fondo que llevan a caminos sin rumbo. Capítulo 2.

Desde bien pequeña empecé a tener problemas con la comida, empecé a tener graves problemas en el colegio con mis compañeros y en casa con mis padres y mi familia. Nunca supe por qué todo eso tenía que ocurrirme a mí. Sentía que cada día era una tortura más. Ir al colegio para mí se acabó convirtiendo en un completo infierno. Todos mis compañeros se reían de mí, me dejaban de lado, nunca nadie quería jugar conmigo, siempre era la niña rara y marginada que se quedaba a un lado, apartada del resto.

Mi timidez nunca me ayudó en absoluto. Cada cosa que me pasó en aquel entonces, me marcó más de lo que nunca habría imaginado. Cada risa, cada burla, cada insulto, cada mirada de desprecio, indiferencia, superioridad. Cada mirada llena de odio, de asco. Cada gesto, cada hecho que me apartaba de los demás. Ellos eran simples niños felices, disfrutando de la que seguramente fue su mejor etapa, la infancia. Para mí, solo fue un periodo oscuro y siniestro que prefiero ni recordar. Pero qué le vamos a hacer, esos momentos, forman parte de mi vida. Y sin ellos, nunca habría llegado a mostrar cómo soy realmente.
 
Supongo que ni siquiera yo misma me percaté de lo que ocurría hasta que llegué al límite. Sí, hablo de ese límite al que se llega justo antes de perder la vida por completo. Ese momento en el que me dí cuenta de que estaba muerta, aunque mi cuerpo seguía moviéndose, seguía respirando, y mi corazón seguía latiendo. No quise darme cuenta de la gravedad de la situación hasta que todo pareció haber desaparecido, hasta que lo dí todo por perdido. Hasta que me dí por muerta.