sábado, 13 de diciembre de 2014

Versos incrustados en mi corazón.

Y al parecer, hay demasiadas sonrisas vagando solas por el mundo, deseando escapar de la oscuridad y mostrar su luz; teniendo en cuenta que tantas lágrimas viajan en multitud. Y es ahí donde entramos nosotros. Quienes eligen de qué bando estar. Si del bando que les hunde, o el que les reconstruye poco a poco. Al fin y al cabo, eres tú quien elige su destino.



Y al parecer, caen más muertos que lluvia. Y por lo visto, rinden más muertos vivientes que vivos asqueantes. 



No dejes que el miedo te atrape, y te consuma, úsalo para protegerte, no para lastimarte. Ahoga tus penas en silencio. Pero sal a gritar al exterior. A vivir. Aviva la llama, propaga el fuego, difunde tu voz, y apodérate de tu alma de manera que nadie más se atreva a quitártela. Aunque vacía, sigue conteniendo lo más valioso que tienes: fuerza de voluntad. 



Caminos sepultados hacia el más allá. En la nada y el vacío de la espesor de tu alma, que te conduce a la desesperación, a la perdición más absoluta. 




Quebraderos ocultos. Avenidas perdidas. Calles secretas. Alarmantes sepulturas, rostros y delitos que nos hacen temblar, temer, y buscar regocijo en nuestros muertos cuerpos. Los cuales yacen ya ocultos, perdidos, desestimados, irreconocibles, en la más oscura cara de la maldad, de la huida, cabida a la cual nunca supimos ver solución. 



Rostros deslucidos que se desvanecen en las penumbras de la realidad. Que se dejan romper por semejantes destellos de vida, que desprende ese fuerte olor a lluvia, que destella en tus oídos esos sonidos incansables; repitiéndose tras de sí, y dejando entrever esa sonrisa que deslumbra en la oscuridad, y que hace arder y encender hasta el corazón más apagado. 



A veces la realidad no es más que un boceto mal hecho de la vida, haciéndote creer que existe siempre algo mejor para ti, cuando lo único que ves es niebla que nubla todo tu ser, alejándote de tus sentidos, congelando tu mirada, tu corazón, tu respiración, y haciéndote volver de piedra, como si en ese momento, tu reflejo no fuera más que un boceto o una escultura mal hecha del vivir.



Caminos solitarios que nos llevan a la perdición del alma, de la poca sensatez que nos queda, que sollozan por nuestro viejo "yo", que lamentan esos días perdidos, encontrados en el laberinto de una laguna humana que absorbe todo a su paso, incluso la más suma tristeza, dejando nada más y nada menos que: vacío.



Siento que la vida es un conjunto de sueños y pesadillas que jamás parecen cumplirse ni ser reales, hasta que se plantan enfrente de ti, reclamando valentía, la cual se fue con el temor incluso a la conocido. 



Qué complicado se vuelve vivir en la penumbra, en la perdición de seguir un camino incierto, de esos pasos silenciosos cargados de impotencia, de versos rotos, de pieles frías y heladas por el frío, pero sobre todo, de almas muertas y congeladas, aún conservando fuego en su interior, y encendiendo vida en esas calles vacías, solitarias, y haciendo así que esas miradas heladas consigan desprender algo de vida, que te hagan sentir algo desconocido, pero suficientemente útil para alzar la vista, mantener pasos firmes, y mostrar una sonrisa.



Ardo en la impotencia mientras dejo caer tras de mí las hojas rojizas de ese árbol a punto de caer, al borde del abismo. Rojas como hojas de sangre derramadas de mi corazón. Lúgubres rostros fallecen tras el rompedor silencio de un alma muerta. Esas hojas un día semejante al de hoy, fueron mi alma tornada en otoño, en caídas, en frío, en roturas, pero sobre todo en incertidumbre. El sin saber siempre será más mortífero que el saber.



Y mientras me doy de bruces con la realidad, me doy cuenta de que no existe mayor prisión que el corazón, mayor jaula que la mente, mayor arma que las palabras, mayor lluvia que las lágrimas, mayores curvas que las de una sonrisa real, despierta, pero sobre todo; que no existe mayor opresor que el llamador "ser humano".



Ets l'espurna que reviu el meu cor, la meva ànima. Ets el bressol que em gronxa cada nit, l'espelma que m'il·lumina en la foscor. Ets la veritat en persona, el sentiment encobert, d'una ànima fallida. Ets el somriure dels meus llavis en dir adéu, en pronunciar la fi de la dolçor que desprenen els teus versos, les teves paraules, els teus passos, però sobretot, la teva presència. 

sábado, 29 de noviembre de 2014

Clavijas en mi corazón,
penumbras a mi alrededor,
agujas en la posesión,
de un alma rota,
desangrada,
destrozada,
frustrada,
agonizando,
con la vista al suelo,
los ojos como bolas de cristal,
tan frágiles,
tan opacos,
tan oscuros,
tan carcomidos,
por las penurias,
que corroen sus venas,
hasta su más lastimosos fin.

Cortometraje-> EL ORDEN DE LAS COSAS

Esta vez no vengo a escribir uno de mis textos, poemas, historias, etc. Sino que esta vez vengo a concienciaros un poco sobre la importancia de saber reconocer cuándo alguien te está discriminando, maltratando, etc; ya sea físicamente, o psicológicamente, o de las dos maneras. Sea como sea, no voy a soltaros uno de mis rollos, tan solo voy a recomendaros que miréis detenidamente y con mucha atención el siguiente cortometraje: "El orden de las cosas".

Aquí os dejo los dos links, ya que consta de dos partes, pero puedo aseguraros que no se hace pesado ni es largo, realmente aunque sean dos partes, son bastante cortas, teniendo en cuenta que cuenta mucho en muy poco. Pero eso sí, debéis verlo cuando tengáis un momento, un corto tiempo, tampoco es uno de esos cortometrajes que duran horas.

En mi opinión, los actores actúan muy bien, alguno ya conocido por muchos de vosotros, seguramente, otros, completamente nuevos, pero sea como sea, opino que está muy bien hecho, ya que no deja mucho que desear, y mantiene en ansia a la persona que lo está viendo, además de que da mucho sobre lo que pensar, y sobre lo que reflexionar, y lo que más me ha gustado, es que es original, cosa difícil de encontrar hoy en día; ya que usa muchas metáforas y comparaciones, pero yo creo que si le das un poco de tiempo, no te deja con ganas de más o insatisfecho.

Lo dicho, aquí está:



Espero que os guste, y que os sirva para reflexionar, sobre todo si sois esa clase de personas que alguna vez ha discriminado y maltratado a otro, sea de la forma que sea.

Atentamente, 

Queily. 

Recónditos versos de un alma fundida.

Baches

Caes y caes, pero nunca pareces llegar al final del pozo. Vuelves a caer. Te alzas unos segundos, irradiando una efímera viveza. Y pum. Entonces vuelves a abrir los ojos, y expectante, contemplas las lujurias de las que te priva la vida. 



Tierra

Alabada sea la tierra que consume mis entrañas, que desgasta mi cuerpo hasta volverlo inamovible. No soy más que escarcha deseando y luchando para ser algo más que una insólita parte de existencia vacía y reseca. Quiero algo más que el vacío. Quiero la vida. La vida incluso en el dolor del día a día. Pero vivir es mi lema y mi único objetivo; ahora cabrá ver cuál es mi destino. 


...

Curvas que marcan el horizonte, 
lejanía que me arranca el corazón, 
dejando mi humilde cuerpo,
en manos de la putrefacción. 


...

Montañas risueñas, que me sonríen desde la perdición. Oh, cuántas maldades se adhieren a mí, contagiando en mi sangre la toxicidad del veneno que se ha vuelto mi vida. No soy más que algo, siendo al fin; nada. 


Suspiros
Decadentes misterios que presagian los infiernos que abaten nuestras almas. Unisono constante de las aves caer en las manos de la frívola oscuridad. Emergiendo sus cuerpos y abatiendo sus alas en la más suma tristeza de la noche que congela sus más escabrosos corazones. Dejando al fin un único sonido acompañado de la más mortífera señal de incertidumbre, de cansancio, de muerte abatida: silencio. 


...
No soy más que pena, hundida en la galaxia que aspira los astros del planeta, y se lleva el aire y el oxígeno que un día perteneció al cuerpo que aguardaba mi alma. 


...
Escombros de almas pudientes. Almas regocijadas en el interior del abismo, justo al lado de la perdición, de la nada, de la sequedad de la vida, de su supuesta benevolencia. 

Penombra.

Ets la llum que envolta els meus sentits, la vida que neix de la foscor, el somriure que desperta el meu cor, que escalfa i encén la meva sang, que gela la meva pell, i que sufoca els meus temors, que alleuja el meu dolor, que acosta cap a mi la lluna feta pluja, que allunya de mi el sol, convertit en un forat negre, capaç d'absorbir qualsevol rastre de vida.

.

Sóc lluitadora, i no crec en el karma, no crec en la falsedat, no crec en impossibles, només en coses que encara no han passat, però que passaran, que poden passar si tu t'esforces, si lluites i no deixes que cap ombra enfosqueixi el teu cor de maldat, avarícia i rancor. No permetis que el teu cor plori, que la teva sang bulli, mentre les ombres passegen pel teu voltant, a la recerca d'una ànima perduda, morta, volent reviure de la foscor, de l'obscuritat d'una vida ja perduda, ja presa.

Rastros de ti.

Dejaste tus huellas en mi sangre,
recordándome tu huida,
el hecho de que no volverás,
de que te fuiste,
para no volver,
endulzando tus palabras,
como si de dulces y azúcar,
se trataran.

No eres más que esa aguja,
que quedó en mi piel,
estancada,
sin poder salir,
huir,
gritar,
sollozar,
tan solo hervirse de ira,
tan solo hacerse polvo,
junto con mis sentidos,
mi piel,
mi corazón,
mi ser,
dejándome agonizar,
tras decadentes almas,
caídas al vacío,
al abismo de un pozo inalcanzable.

Te volviste mi espina, 
te volviste mi escudo.

Y qué decir,
ahora que no te tengo,
que me faltas,
que me lloras,
que me quemas,
haces que cada lágrima,
cada paso,
resulte un suplicio.

Recordarte,
como la muerte,
el hedor de tu piel,
el frío de tus labios,
el fuego de tu corazón,
el hielo de tus púlpitos.

Espesas garras de acero,
soltad mi alma,
castigad el suplicio de esta vida,
ya muerta,
ya ida,
ya sucumbida al dolor,
a la penuria,
a la miseria,
de un laberinto candente,
de un alma traspuesta,
de unos ojos ya helados,
de un corazón de piedra,
vuelto fuego en su interior,
lapidando cicatrices,
y tantos otros corazones,
en busca de vida,
donde tan solo queda muerte,
donde no hay más que escombros,
que cenizas,
de esos mártires,
de esos moribundos rastros de luz,
procedentes del abismo.



jueves, 20 de noviembre de 2014

...

Cenizas marcadas en tu piel, 
por la inocencia y maldad de esa oscura alma, 
hundida en la miseria, 
en la nebladura de un corazón sin sombra, 
de un aroma sin olor, de un alma sin sustento, 
de una sonrisa sin curvas, de una daga perforando tus sentidos, 
asfixiando tu ser, pudriéndose en tu interior, 
abasteciendo todo rastro de vida, 
y devolviéndote al sueño que es la vida, 
a la pesadilla que creas o destruyes, 
a la pérdida de la conciencia, 
los sentimientos, 
la razón, la emoción, 
o al reto de la lucha, 
de la valentía, 
de la fuerza, 
de la superación. 

Levántate, 
desgarra esas sombras oscuras irrumpiendo en tu ser, 
inunda tus sentidos en esa antigua forma denominada corazón, 
con-razón; 
usa la razón, 
y salvarás tu corazón.

domingo, 16 de noviembre de 2014

.

Abres los ojos en medio de la confusión, mientras pierdes poco a poco tus sentidos, desvaneciéndose en el suelo, con el alma rota, y a duras penas levantándote de una caída que no acaba nunca, que no deja levantarte, pero tampoco caerte del todo. 

Te mantiene intacta en la nada, mientras derrumba tu ser, devastado de tanto esperar.

Pierdo mi consciencia mientras el sol ilumina mi rostro, arrancándome todo rastro de súplicas, alejándote de ese mundo incierto, debatiéndote entre la vida, el vacío, y la muerte, y cayendo a un hoyo que parece no acabar nunca. 

Desplomando tu cuerpo desde lo más alto del infierno, a lo más bajo de la tierra, de la existencia, llevándote a un lugar desconocido, que hiela tu respiración, presiona tus pulmones, y ahorca tu garganta, dejándote petrificada ante semejante multitud de mártires en busca de algo que quedó en incierto, mientras sus almas se iban y desprendían de sus cuerpos. 

No llegaron a su sueño. Colmaron la vida, a través del desconcierto, que con ello vivían noche tras noche, sollozando sus corazones enfrente de cristales demasiado rotos por los daños. 

 

sábado, 15 de noviembre de 2014

¿Solo es política, o lucha de derechos?

Sales a la calle, enciendes el televisor, vas a clase, estás con tu familia, tus amigos, en la parada del autobús, etc; y lo que más escuchas son además de tonterías sin sentido, hipocresías y cosas realmente denigrantes y insultantes, ya que la gente suele hablar de programas basura y demás gilipolleces. Pero uno de los temas de los que más se habla ahora mismo, es de la política en general. 

Por un lado está la independencia de Cataluña, por otro la corrupción, y por último, los partidos políticos en general, pero en concreto tres que han dado mucho que hablar estos últimos meses. Y bueno, cómo no, no olvidar a la clave de todo: la gente de la calle. Los adultos, ancianos, estudiantes, e incluso niños. ¿Qué está ocurriendo? ¿Qué ejemplo se está dando a las futuras generaciones? ¿Qué ejemplo nos están dando a nosotros, los estudiantes, de los cuales depende el futuro y el progreso de lo poco que nos están dejando los que ahora tienen el mando y el control del mundo? 

Parece mentira que a estas alturas, aún haya gente que evite temas tan importantes como la política, tan solo porque ni les interesa, ni les preocupa, ni les crea un mínimo de curiosidad, o porque simplemente les parece aburrida. La gran pregunta es: ¿Qué debe ser más aburrido, quedarte sin todo lo que consiguieron los valientes del pasado, o concienciarte de los errores cometidos tiempo atrás para hacer lo posible para que no se vuelvan a cometer o incluso ocurran peores sucesos? La palabra para definir eso ni siquiera sería aburrimiento.

Lo que me provoca la sociedad actual, sabiendo que muy a mi pesar, formo parte de ella, es impotencia, rabia, indiferencia, y sobre todo, preocupación, fatiga, y mucho, mucho cansancio. 

¿Qué está pasando con el mundo? ¿Desde cuándo se ha dado tan poca importancia a unas cosas y tanta a otras insignificantes? ¿Cuándo empezó a ser más importante lo que se dice, a lo que se hace? ¿Cuándo empezaron a causar tanta influencia los medios de comunicación y internet? ¿Realmente contrastamos de alguna manera lo que leemos, vemos, escuchamos, o incluso lo que decimos?

¿Somos conscientes de que para que no se vuelvan a cometer atrocidades del pasado, debemos estar al corriente de lo sucedido y informarnos y preocuparnos por lo que está pasando y lo que pasará? 

Siempre he pensado que de alguna manera, la educación, el trabajo, etc, te mantienen ocupado para que así solo te informes en cierta medida, y sin ni siquiera poder contrastar del todo esa información. Aunque claro, aunque podríamos no fiarnos de nada ni de nadie, ¿entonces cómo podríamos interpretar y saber que pasa realmente en el mundo? Realmente, ahora mismo, tan solo tenemos una idea, teorías e hipótesis de lo que sucede realmente en el mundo.

A veces me pregunto si de verdad hay tantas cosas planeadas, o si de verdad hay alguna información en el mundo verdadera completamente. No quiero desconfiar tanto del mundo, pero en cierta medida, intento recordarme cada vez que me afecta mucho algo, o me preocupa mucho, o poco, que puede que no sea todo verdad, pero que tengo que tener en cuenta esa información, sea del todo cierta o no, es una aproximación de la realidad. 

Los políticos han perdido la confianza y la fe de la población, ¿no? O eso dicen. Sin embargo, decir a todos aquellos que siguen fieles a sus partidos políticos, que indaguen en su mente, cerebro, corazón, y más allá de su alma, y miren de manera objetiva su alrededor. Tendemos a hacer más caso a lo que sentimos, que a lo que pensamos. Pero, ¿y la intuición? Lo creamos o no, nuestra intuición puede llegar a salvarnos la vida, a ayudarnos en nuestro día a día, además de hacer más amenas nuestras vidas. 


Sigo sin entender a esas personas que defienden y creen plenamente en su país, en la patria, esas personas patrióticas y idolatradoras de algo que aunque parezca mentira, desconocen. ¿Cómo puede alguien sentir admiración y tanto respeto por algo que no es perfecto, y que además de eso, ha hecho mucho daño? Esto es como las personas. Un país no es una persona, pero es para ponernos en situación. Esas personas que aman la patria y creen totalmente en su poder y en su autoridad, son aquellas que ayudarnos a que sucedieran millones de atrocidades y hechos inhumanos en el pasado.

Yo os voy a decir qué opino de la patria y de su idolatración; apesta. Quizá me estoy yendo un poco de tema. Pero la patria tiene muchísimo que ver con la política y la lucha de los derechos, aunque parezca mentira. 

La patria es la desencadenante de mentes cerradas. No por gustarte un país e idolatrarlo y admirarlo tienes por qué tener la mente cerrada. Pero realmente, si nos ponemos a pensar, las personas patrióticas, tienden (aunque no todas), a ser personas dictadoras, egocéntricas, putrefactas de maldad. La patria no te hace más malo, o menos bueno, simplemente te hace cerrarte a la idea de que estás amando algo que ha sido cómplice de muchas muertes, de muchas atrocidades y de muchísima inhumanidad. Aunque, obviamente, y por suerte, no es el caso de todos los países del mundo, pero por desgracia, sí de la gran mayoría. 

Pero muy a mi pesar, no tengo nada que objetar a estas personas, porque ellas mismas se acabarán dando cuenta de que cuando respetas algo que ha causado muertes, te ha hecho daño, y te lo sigue haciendo, acabas a la merced de unos asesinos, de una cacería sin previo aviso, porque por desgracia, le hiciste caso omiso. 

Pero igualmente, respeto que haya personas que idolatren su país o nación. Es un sentimiento muy fuerte para mí, por eso no creo que la mayoría de países merezcan eso. Y es el claro ejemplo de España y Estados Unidos. En mi opinión, esos dos países, vomitan admiración y clara creencia en ellos por parte de su población (por suerte no toda). Escupen y abundan de demasiada fama, algo que aborrezco. Pero bueno, para gustos, los colores. Así que vosotros sabréis qué hacéis con vuestras conciencias. 

Y bueno, volviendo a la población; ¿qué decir de la lucha de derechos? Opino que es algo que no debería cesar jamás. Siempre debe recordarse que todos, como seres vivos, tenemos derechos. Incluso los animales los tienen. Otra cosa es que se les otorgue y respete de igual manera que un ser humano. 

Y aquí acaba mi larga, aunque en realidad corta opinión sobre temas que queráis o no, son altamente importantes, y sobre todo en la actualidad, y que nos tocan de cara. O de espaldas, como queráis interpretarlo. Sea como sea, solo deciros una cosa: no dejéis que nadie os inculque algo que desconocéis, no os dejéis chantajear por promesas, queremos HECHOS, las promesas están podridas, como las personas que las hacen para ganarse tu confianza, y luego, pum. 

Esto es todo.

Atentamente,

Queily. 

Viejas palabras, estancadas en el alma.

Cansancio, fatiga, vacío, es todo lo que siento. Me encuentro en una especie de sueño, saturada por la realidad, incrédula a las palabras de la gente, inconsciente a mis propios actos y acciones. Impertinente al actuar muchas veces sin usar eso a lo que llamamos cabeza. Caes y caes y te levantas y, sin embargo, parece que no avanzas, que te estancas. Musito nombres en la nada, esperando una voz que no llega, qué suplicio me espera si debo verme obligada a retirar mis propias promesas, las que yo misma me hice, tan solo por mi bien, para proseguir, para seguir con eso que dejé a medias, eso en lo que me estanqué. Solemnes pasos que auguran el paso del tiempo, la decadencia de mi alma, la pérdida de mi esplendor. ¿Qué sucede? ¿Acaso no puedo abrir los ojos? ¡Despierta! ¡Despierta!



Hay palabras que con tan solo rozarlas, escuecen, se adentran en tu piel, y ese dolor te persigue eternamente, como algunas personas. Sin embargo, ¿qué decir de ese roce que hace el frío al chocar con tu piel? De esa sonrisa que te sale al ver caer la lluvia, avivando incluso las almas más muertas, reviviendo cualquier muerte naciente del dolor y de la vida. ¿Qué decir de la euforia que sientes al sentir un trueno estallar en tu cabeza, de la lluvia correr por tu interior, de la brisa enfriando tus palabras, resecando aún más tu voz, del frío congelando tu corazón y de esa llama que jamás se apaga, dejándote irrompible por muchas veces que te rompas, siempre hay suficientes pedazos como para permitirte levantarte?

.

No hay palabras, ninguna es capaz de describir este sentimiento de vacío y ardor. Sientes un dolor invisible a los ojos, pero notorio para cualquier alma, muerta o viva. 

Quisiera poder replicarme a mí misma tantas cosas, luego recuerdo que ya lo hago, día tras día, sin cesar. Intento mejorar día a día, no reprocharme tanto las cosas, y sin embargo, a veces me auto-castigo demasiado, y otras parece que me dejo ser incluso cruel o mala, o quizá egoísta. 


Por algún motivo nunca sé exactamente lo que quiero, pero tampoco qué es lo que no quiero. Mi vida está repleta de confusiones. 


Estoy cansada de que nada cese, de que nada acabe, y que cuando lo hace, vuelva con todavía más fuerzas de acabar con todo y arrebatarte todo lo que tienes, arrancarte de cuajo el corazón, llevarse todo a su paso, inconstante. 



Me he llegado a preguntar inimaginables veces qué es lo que me trajo aquí, qué es lo que me retiene, lo que me hace quedarme y soportar todo lo malo, y sentir que siempre hay algo más bueno. 




Somos espinas, 
caídas del vacío,
rotas por el mal, 
somos rostros,
latidos muertos,
somos aire,
en la oscuridad,
somos luz,
somos luna,
en mitad,
de la honestidad,
de un corazón,
sin vida.


¿Qué sucede?
¿Se apagó mi corazón?
¿Creció un volcán en mi interior?
¿Morí en mitad de la vida?

Hice ruido del silencio
dejando caer cualquier rastro,
de mi existencia,
ya ida,
latida,
y demasiado dolida.


Soy niebla,
soy escombros,
soy pecados,
en un mismo sin sentir,
soy la nada,
en el todo,
soy la llama,
que luchando,
con sudor y sangre,
se apaga ante la lava,
de un volcán,
demasiado erupcionado,
y al punto de la muerte,
y sin embargo,
manteniéndose,
con vida,
con latidos perdidos,
en la nada del inframundo,
perdido junto con su alma,
junto con su ser.



Escarchas,
sin motivos,
sin luces,
sin vida,
apresurándose,
a sentir,
constantemente,
los púlpitos,
mortíferos,
de un alma,
que solloza,
día tras día,
al alba,
en la noche,
en la penumbra,
de un corazón ido,
muerto y descompuesto,
robando corazones,
cicatrizando las heridas,
hechas ya polvo,
de tantos golpes,
inmesurados,
como la misma vida,
esperando la nada,
en mitad de la noche.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Eres el verso que nunca dije,
que jamás pronuncié,
que me torturó eternamente,
en busca de un latido,
de un por qué,
a tan abundante desesperación,
a tantos caminos perdidos,
en medio de la nada,
y un destino por descubrir,
carcomiendo la esperanza,
que ahoga tus penas,
que asfixia tu alma,
que hiela tu piel.

Y sobre todo,
que declara tu destino, 
sometiéndote,
al más temido augurio,
al reto,
a la agonía más potente,
más fuerte,
más mortífera,
y ahora estarás aquí,
a prueba de la vida,
al borde de la muerte,
y a un borde del vacío, 
y he aquí lo más importante,
bienvenida a la "vida".

lunes, 27 de octubre de 2014

...

Aquellas estrellas vislumbraban la horrenda realidad en su más profundo final, alcanzando así la vida llena de llamas creadas por el dolor. Y qué bello era observar las mariposas posadas en su piel, sin que estas supieran la toxicidad y el veneno que se escondía ante semejante ser, en el interior de sus ríos cubiertos de sangre, desplomando valor, valentía, en un paso a la perdición del vacío. 

Dejó caer sus más temidos miedos, sus más temibles gotas de sangre, sus rastros de hielo, deslizándose por sus mejillas, helando su piel, cortando su corazón, pero sobre todo, ahogando su ser. 

Levantó el brazo, y sin explicación alguna, sonrió. Se sonrió para sí, para sí mismo. A sus adentros. Cuán lúgubre alma debía hallarse en su interior, sonreírle a la muerte debe ser tan triste y bello a la vez, que sería imposible no desprender ningún rastro de emoción ni lástima. Dejó caer su sonrisa. La rompió. Se atrevió a abandonar todo aquello que creyó innecesario. Todo aquello que no merecía permanecer allí, que no le pertenecía, que no se había ganado con sus sudor. Todas esas cosas molestas e insignificantes que desbordaban su mente y su corazón, hundiéndolo en la miseria de una vida incierta en medio de la caída a la desesperación, de los sin sentido, de la pérdida de toda cordura. 


Cerró los ojos, y tras unos segundos de apacible silencio, de mortífera soledad, se produjo algo mágico. De esa extraña forma que escondía su rostro, emanaba de pronto una luz latente, ciega, dejándote perplejo a todo movimiento. 

De esas extrañas montañas con movimiento..surgió la luz, la vida, surgió el recóndito lugar donde se halla la felicidad: la paz de un ser que se deshace de todo aquello que no necesita, incluso su sonrisa, sus lágrimas, ¿y por qué? 
Porque no existe nada que se quede a nuestro lado eternamente, o al menos no de la misma forma. Todo se transforma, no solo la energía que emana en este mundo, sino también la que esconde nuestro ser. 

Fue ahí cuando entendió que hay cosas que debemos dejar ir, otras que debemos alejar, y otras a las que no nos podemos aferrar, pero que se convierten en algo mucho mejor, algo auténtico, algo con vida propia, luz propia, algo incapaz de volverse inerte totalmente: un ser vivo.

Atentamente,

Queily. 

sábado, 11 de octubre de 2014

Quiero crear historias a través de tus ojos, apoderarme de la vida con tan solo sacarte una sonrisa, sentir la vida al mirarte, percibir el escozor del dolor de la muerte al alejarte. Hundirme en el silencio junto tu compañía, atravesar contigo los infiernos candentes que desploman las tumbas hirientes que poseen nuestras almas, barajando preguntas sin sentido, aclarando respuestas olvidadas, procreando la vida en una muerte demasiado apagada, y qué tétrico. 

Sumarme al vacío con las garras de tu corazón apoderándose de mis sentidos, sentir tu voz cortarse por la bella sinfonía que desatan las desgastadas plumas de aquel triste y solitario pájaro, cantando a la muerte, burlando la vida, iluminando la oscuridad mientras te acoge en ella y te asegura con sus fuertes y alarmantes melodías que una cosa es segura: la muerte.


.

Permanezco en silencio, inquieta y nerviosa, devastada mientras la sangre corroe mis venas y el veneno busca apoderarse de mí, cuando mi corazón se para por un momento, e inmóvil, escuece. 

Siento los latidos del silencio susurrar mi nombre, presiento la maldad de las garras de la oscuridad en cuanto aboco mi mirada a la lejanía, buscando el vacío en las tinieblas de la noche. Bajo las cuales sus ojos permanecen perdidos, cuidadosamente desgastados, resbaladizos, ardientes, apoderándose del fuego de tu ser, y dejándote de piedra, haciendo añicos tu corazón, formando pequeños cristales de hielo en él, mientras atraviesan tu piel, y ahogan tus lágrimas en la sangre que barre el suelo.

Escucho los sollozos lejanos a mí, perdidos como laberintos en esas bolas apagadas a las que un día llamaste ojos y ahora no son más que imperfectos cristales que atraviesan cualquier corazón, que son capaces de ver más allá de la vida y el dolor, que ven a través de los sueños, y son capaces de vislumbrar la muerte que esconde tu interior, la agonía de tus versos, la súplica de tus pasos, los esfuerzos de tu torpe andadura.

sábado, 30 de agosto de 2014

.

Por alguna razón que no soy capaz de explicar, soy la niebla de ese bosque perdido en el que se encuentra mi mente, soy esas gotas de lluvia desplomándose desde lo más alto del precipicio de semejantes bolas de cristal. Soy esas nubes que imploran piedad, con la voz rota, muy lejos de aquí. Soy esas cuerdas que agarran tus pies al suelo, haciéndote tropezar día tras día, y sin embargo, obligándote a avanzar. Soy esos hilos que entrelazan tus manos con las mías, indicándome dónde acaba este desastroso fin, en el que ni siquiera las almas son infinitas, y acaban descompuestas en el suelo, imposibles de agarrar, de atrapar, ni siquiera para recordarlas. Sin embargo, se meten en tu interior, y deshuesan tu cuerpo, ahogan tu garganta, silencian tu voz, apagan tu insólita luz, y cierran las puertas al mundo más efímero: las miradas. Soy esos bates de acero, suplicando libertad, tras arrogantes sollozos, y rostros lastimosamente rotos, despedidos de la vida. Neutros como sí solos, y ardientes como el mismo fuego. Quebrados como el hielo al caer al suelo, al chocar contra la decadente realidad...



lunes, 18 de agosto de 2014

Revolución

¿Cómo sería el mundo si los animales tuvieran aspecto humano? ¿Cómo sería todo si nosotros, los humanos, tuviéramos aspecto de animales? O quizá, ¿cómo sería todo si nada fuera como ahora? ¿Si los objetos hablaran, si nosotros no pudiéramos hacerlo, o aún y haciéndolo, no fuéramos la raza más poderosa, la que se cree que está por encima de las demás? ¿Un libro nos maltrataría? ¿O estaría todo lleno de paz e igualdad? Buenas preguntas, aunque, escasas respuestas.

Los humanos seríamos una especie de juguete ante semejantes especies con mayor poder, ¿verdad? ¿Cómo sentaría eso a la clase de personas que en este insólito y corrupto mundo, ensuciando la realidad, maltratan a aquellos seres más indefensos, más diminutos, e incluso, a los más poderosos, tan solo para poder proclamar que la raza humana es la mejor y la más poderosa de todas?

Repugnante es el hecho de que, aún a estas alturas, cada vez haya más crímenes contra otras especies. ¿Dónde está el respeto? ¿Acaso no se debe respetar a todo ser vivo? ¿Acaso ellos no lo son? Hay mucha más humanidad y humildad en muchísimas otras especies, antes que en la especie humana. No somos más que escoria. Unos bañados de oro y putrefacción, y mientras tanto, unos tantos otros, siendo absorbidos por malévolos agujeros negros, que los conllevan al vacío.

¿De verdad tenemos derecho a quejarnos de otras injusticias? No todo aquel que tiene aspecto de humano lo es. No todo aquel que tiene aspecto de animal, lo es. No todo aquel que tiene aspecto horroroso, de monstruo, de maldad, lo es realmente. No todo tiene por qué ser como se ve, como se es capaz de ver si no miras las cosas con dos dedos de frente. Activad vuestras neuronas, llevan demasiado tiempo dormidas. Y se están empezando a morir, de tan cansadas que están de veros hacer tales y innumerables injusticias y maldades. Los humanos somos una especie más, pero ni una mejor, ni una peor, ni una menos. Simplemente, somos otro mundo.

¿Qué sería de nosotros si los objetos a los que maltratamos pudieran maltratarnos también? ¿Y si quizá de alguna manera u otra, lo hacen sin nosotros ser conscientes de ello? ¿Y si todo lo que nos pasa tuviera una explicación, sea coherente o no? ¿Y si dejamos de culpar, de juzgar, de criticar, y empezamos a abrir nuestras mentes, y a dejar de cerrarnos ante cualquier cambio, cualquier cosa diferente, distinta a lo que solemos ver?

Hace unos meses yo era la clase de persona que no paraba de decir que si seguíamos así, iría muy bien tener una tienda de CEREBROS. Porque parece que los vuestros no dan para tanto, y se están oxidando. Y ya no hablo por temas de salud, por fumar, por las drogas, etc. Vuestros cerebros se están oxidando por FALTA DE IDEAS, POR NO PENSAR, POR SOLO ACTUAR, POR NO DEJAR QUE LA GENTE SE ABRA, SE EXPLIQUE, POR NO RESPETAR, POR NO HACER UN PUTO MOVIMIENTO QUE NO SEA PARA VUESTRO PROPIO BENEFICIO.

¿Y ahora? Ahora he perdido la fe en el mundo. En la humanidad. Más que nunca, intento y procuro día a día no caer en la tentación de copiar a otros, de dejar inculcarme cosas que no coinciden con mis ideales, de dejar caer mi mente al vacío. Mi cuerpo hace mucho que cayó en él, pero de algún modo, sigo viva, mi mente sigue VIVA, y no dejaré que muera por la ignorancia que está extinguiendo todo rastro de intelectual, inteligencia, sentido común, cultura, etc, en nuestro harmonioso mundo.

Me provoca arcadas leer según qué cosas. Me provoca ganas de vomitar ver cómo gente mayor que yo, parece que le hayan quemado el cerebro, y luego se lo hayan vuelto a poner como si nada. Parece mentira lo fácil que es generalizar hoy en día. Lo fácil que es meter a una minoría en el mismo saco que todos los demás.

No todos los adolescentes son iguales, ni todos los niños, ni todos los adultos, ni todas las personas mayores. ABRID LOS OJOS, QUE ESTÁN HARTOS DE DORMIR ANTE SEMEJANTES INJUSTICIAS. Y ya de paso, abrid un poquito esa piedra que tenéis por corazón, o tirarla al río, a ver si así al menos sirve para algo.

Es muy pero que muy sencillo, ver con los ojos, hablar con la boca, etc. Pero lo difícil, lo REALMENTE difícil, es ver con el alma, sentir con el corazón, hablar con las miradas, con los suspiros, con los gestos.

No soy la persona más culta, pero tampoco la más inculta, y si de algo estoy segura, es que no pienso dejar que nadie, absolutamente nadie, me haga caer en la ignorancia que se está apoderando de este mundo. No sé cómo, pero pienso seguir adelante a mi manera, pienso vivir mi día a día como hasta ahora, y haciendo lo posible por adquirir conocimientos nuevos día tras día.

Aprender, no es solo para los listos y los superdotados, tampoco solo es aplicable para el colegio, el instituto, la universidad, el trabajo, etc. Aprender es ser capaz de recapacitar, de reflexionar, de analizar nuestros errores, lo que pasa a nuestro alrededor, de madurar por dentro, y no solo por fuera. Ser capaces de ver más allá de lo que hay, más allá de lo que se ve, más allá de lo que se dice y se hace. Aprender es superarse, de la manera que sea, pero sin dañarse.

Así que ya sabéis:
Los libros pueden ser tus mejores amigos. La imaginación tu mejor aliada. Tus sentidos, tu mejor protección. Tus ojos, tu boca, tu nariz, tus orejas, y tu cuerpo, tu mayor lección. Tu mente, tu mejor entretenimiento. Y por último, tu corazón, tu mayor tesoro.

Atentamente,

Queily.

lunes, 11 de agosto de 2014

Palabras textuales del alma.
Oh, despiadada vida,
sol naciente de la oscuridad,
cabidas de la amargura del horror,
laberintos hacia el inframundo,
desechables palabras,
ardiendo en sentimientos vacíos,
neutros, perdidos,
volcados en el abismo,
en la caída a la nada.

Poblados deseos,
transcursos echados,
a la más oscura penumbra,
del alma que corroe mi cuerpo,
que atrapa mi corazón,
que augura mi muerte,
en la más remota vida,
que esconde mi interior. 

sábado, 2 de agosto de 2014

Rostros desdibujados...

Rostros desdibujados por la maldad de esos seres sin escrúpulos, 
acortándoles su poca libertad. 

Bolas de cristal hundidas en lágrimas invisibles, 
metales de hierro con forma de curva, 
dejándose ver, tras la horrorosa realidad que esconde este mundo. 

Pesadillas escondidas tras sonrisas de hierro, 
que con tan solo tocarlas, se vuelven de cristal. 

Ojos lastimosos, rojos, hundidos en la miseria, 
en la más profunda oscuridad, 
dejando entrever un mundo tras sus apagados colores, 
cayéndose al vacío. 

Ataduras hechas de palabras, 
de códigos y de cerrojos 
y candados sin llave alguna. 

Atándonos las manos, 
ahorcando nuestras gargantas, 
acotando nuestras vidas, 
hasta volvernos polvo. 
Sacudido por el viento...tan fuerte y firme... 

Incendios 
que acaban con todo rastro de vida en nuestro interior, 
fuegos imposibles de apagar, 
tan solo puedes apaciguarlos por un rato, 
pero ningún extintor sirve, 
ninguna palabra, 
ningún gesto, 
porque ese fuego, 
ha sido creado del dolor, 
el cual, 
es indestructible.

viernes, 25 de julio de 2014

Novela. Capítulo 10.

Hacía apenas unos días que había llegado a casa, y bueno, todo seguía igual. Aunque llevaba unas semanas, incluso estando ahí, que no recibía ningún mensaje ni ninguna llamada de nadie. En ese momento lo agradecí, lo reconozco. Pero ahora daría lo que fuera por quedar con mis amigos, les echo tanto de menos... 
Me fui demasiado precipitadamente, y ni siquiera me despedí como dios manda, digamos que ni siquiera pude darles un abrazo. Pero supongo que ya es tarde para lamentarse, así que a aguantarse.

Ya que no me despedí, al menos sí debería darles una sorpresa, y ir a verles, o al menos hablar con ellos u así. Después de todo, se lo merecen. Así que marco el teléfono de Susanna, y mientras comunica, espero a oír su voz después de tanto tiempo.

-¿Diga?...
-¡Susanna! Soy yo, Queily. ¡Cuánto tiempo! 
-¡Queily! Yo ya te daba por perdida. ¿Dónde te habías metido? 
-Jajajaja, digamos que he estado perdida. Bueno, de hecho, aún lo estoy, pero al menos tengo las cosas más claras, y estoy algo mejor. 
-Es bueno saberlo. En cuanto me veas me tienes que dar un abrazo de esos que dejan sin respiración, eh. Bueno, creo que tendré que dártelo yo, ya sabemos las dos que tú no eres muy cariñosa que digamos-aunque no la vea, sé que me ha echado una de esas miradas asesinas, así que me limito a asentir.
-Claro, hombre. Solo faltaría, jajajaja-digo mientras se me escapa una sonrisa.
-Más te vale-dice riendo.
-Y bueno, ¿qué hay de ti? ¿Alguna noticia respecto a Eloy?
-Sí... De hecho, si me hubieras hecho más caso-noto cómo me lanza otra de sus miradas-sabrías que... Estamos saliendo-termina de decir, mientras se sonroja. Sí, puedo notarlo, no me miréis mal. (Mirada asesina)
-¡Oh! ¡Pero eso es estupendo! Me alegro muchísimo por vosotros, de verdad. Os lo merecéis.
-Jajajaja, gracias, en serio-consigue decir mientras se le escapa una enorme sonrisa.
-Y bueno. ¿Podemos quedar? Tienes que contarme muchas cosas, eh-dijo pícara.
-Jajajajaja, tranquila. Sabrás todos los detalles.
-Uy, tampoco hace falta tanto, hombre jajajaja. Con saber cómo os va, me basta. A ver si me vas a provocar un exceso de azúcar. 
-Buh, no creo. Aunque con lo dulce que es él, quién sabe-dice sonrojándose.
-Entonces, ¿a las cuatro?
-Mmh..vale, me parece bien. Nos vemos-dice ella entusiasmada antes de colgar.
-¡Hasta luego!-digo dejando escapar una sonrisa.

Novela. Capítulo 9.

Llevaba unos meses fuera, ya sabéis, vacaciones. En uno de esos lugares en los que cualquier detalle te parece increíble, cualquier paisaje, día, objeto, característica, te reconforta. Había pasado las vacaciones en una especie de casita de madera. En mi país favorito. En el lugar del mundo en el que más he deseado estar en toda mi vida. Ese recóndito espacio que logra absorber toda tu ira, que logra tranquilizarte con tan solo contemplar sus hermosos paisajes y alrededores; Canadá. 

Necesitaba alejarme de semejante presión y recuerdos, y la mejor manera para entender qué sucede en tu mundo interior, es alejándote de tu mundo exterior, ya sea literalmente, como hice, o interiormente. Realmente estos meses me han venido muy bien, para darme y dedicarme tiempo a mí misma. Para entender qué sucedió, para entender qué deseo hacer en esta vida, qué me gustaría hacer, etc. 

Y como es normal, he llegado a muchas conclusiones. Y una de ellas, es que sigo perdida. Por muy lejos que te vayas, hay cosas que jamás se separan de ti, que siguen dentro de ti, carcomiendo tu mente. 
Pero y qué decir. Después de cada bache parece que nos debilitemos más, pero lo único que conseguimos, es volvernos todavía más fuertes. Más humanos, de hecho, ya que, somos tan inútiles que por muchas veces que caigamos, nos volvemos a levantar. Aunque realmente es algo muy admirable, por qué negarlo. 

Después de estar durante días y días, incluso semanas o quizá hasta más tiempo, dándole vueltas al asunto, llegué a la conclusión de que soy más que idiota. No por confiar en Andy, sino porque ni siquiera he dado señales de vida en todo este tiempo, y la verdad, ni siquiera hablé con Susanna de ello, ni tampoco con Eloy. Tampoco contesté a los mensajes, llamadas y entre otras cosas de Andy. Incluso llegó a enviarme alguna carta. Fui tan ingenua. No me dí cuenta de que realmente ni siquiera dejé que se explicara. Pero hay que reconocer que yo no estaba en mi mejor momento, y él vino a apuñalarme en el peor momento. Sea como sea, no me siento culpable de mi reacción, ni siquiera de nada de lo que hice. 
 
Ya tuve bastante con ese chico..y luego lo de Andy. Y mi malestar anterior ya estaba suficientemente mal antes de que aparecieran en mi vida los chicos. Simplemente quizá necesito ir despacio esta vez. Al fin y al cabo, aún le quiero. Y se me hace imposible no hacerlo. Por mucho daño que me hiciera, tan malo no puede ser, al fin y al cabo. Y si lo es, yo misma seré quien ponga muros y barreras entre nosotros. Pero dudo que sea el caso. Solo quiero darle una oportunidad. Una sola. Y no más. 

Pasó todo tan tan rápido, que ni siquiera puedo culparle por ello. Eso sí, siento una especie de odio hacia él, por hacer lo que hizo, claro. Por mucho que quiera, hay cosas que no se olvidan ni en años. Y esa es una de las cosas que no creo que olvide nunca. Por muy tontería que pueda parecer, sus palabras fueron como cuchillos, y ni mil perdones bastan. Si de verdad me quiere, va a tener que demostrármelo. Ya basta de palabrerías, de gestos cariñosos y demás. Quiero ver de lo que es capaz. Y ahora que vuelven las clases, es el momento perfecto para arreglar las cosas con él.

Mañana regresaré a mi casa, de nuevo; así que será mejor que descanse. 


Al cabo de un rato, antes de quedarme dormida, consigo susurrar:

hasta pronto, Andy.

viernes, 18 de julio de 2014

Por el bien de todos: Intentemos ayudar, por poco que podamos

Hola, esta vez es una de esas pocas en las que me dirijo a vosotros no para compartir con vosotros opiniones, sentimientos, emociones, etc. Como suelo hacer con mis poemas, mis textos, etc. Sino que, esta vez, me dirijo hacia vosotros para pediros ayuda. Supongo que sabréis qué es lo que está ocurriendo entre Israel y Palestina, y sino, mirar las noticias, leer El País o algún otro periódico que suela informar de las cosas que suceden en el mundo, hora tras hora, día tras día.

Por favor, aunque no os suela pedir cosas, me gustaría que si alguien de verdad tiene un poco de corazón, firme esta petición. Para intentar acabar con la injusticia de una vez por todas que está dándose en Gaza. Cualquier ser vivo que ve las noticias, debe de haberse quedado atónito. Yo al menos lo he hecho. Que un niño vea morir a su padre, a su familia, que niñas tengas que casarse con hombres que luego las violarán, y seguramente las mates, con una enorme diferencia de edad.

¿De verdad? ¿De verdad nos vamos a quedar una vez más de brazos cruzados? Ojalá yo pudiera manifestarme por ellos como están haciendo algunos de los pocos que quedan con dos dedos de frente, y sobre todo corazón. Yo iría, pero mis padres no me dejan, así que hago todo lo posible por ayudar a estas causas y campañas humanitarias que se crean a través de internet, de ONG'S, o así. Como Avaaz y Change, que han servido de GRAN ayuda a muchísima gente, a miles de personas, realmente.

Si de verdad queréis estar al tanto de lo que sucede en este maldito mundo, si de verdad tenéis un poco de corazón, y un poco de cerebro, intentad pensar en lo que está pasando. En cómo sería que VOSOTROS tuvierais que pasar por todo ese infierno. Sí, infierno porque a tales torturas no se les puede llamar de otra forma.

Por favor, si os digo todo esto, es para que os deis cuenta de que dar RT a fotos de grandes problemas y conflictos como esos, NO CONSIGUEN CASI NADA. CONSIGUES MUCHÍSIMO MÁS FIRMANDO PARA CAMPAÑAS COMO ESTAS:
https://secure.avaaz.org/en/israel_palestine_this_is_how_it_ends_loc/?tXpcpdb

Y de verdad, y de todo corazón, me haríais un gran favor a mí y a TODOS esos millones de personas que lo están pasando mal, que están acabando con su dignidad, con sus vidas, con TODO lo que habían conseguido hasta ahora. POR FAVOR, FIRMAD. Es un jodido momento. No cuesta nada poner tu e-mail y darle a firmar la petición, de verdad. Es un momento. Y os lo digo, porque yo esto lo he hecho muchas veces: OS SENTIRÉIS MUCHO MEJOR, aunque sea un poco. ¿Por qué? Pues porque por muchas torturas e injusticias que hayan en el mundo, siempre tenemos que estar ahí para HACER LO QUE HAGA FALTA PARA AYUDAR Y AGRUPARNOS EN MULTITUD PARA SER MUCHO MÁS FUERTES Y LOGRAR ACABAR POCO A POCO CON ESAS TORTURAS. Aunque sea con una firma. Puede parecer que no sirve de nada, pero no es cierto. Muchas veces se han logrado muchas cosas gracias a campañas como estas que han recopilado millones de firmas. Y si de verdad veis las noticias aunque sea solo de vez en cuando, seguro que alguna vez habéis escuchado hablar sobre firmas y demás, y sobre Change o Avaaz.

Eso es todo. Ojalá esto haya servido para concienciar un poco a alguien, de verdad, ojalá.
Porque lo que más falta hace ahora en este mundo es una sola cosa:

SENTIDO COMÚN Y HUMILDAD.

Eso es todo.

Atentamente, 

Queily.

jueves, 17 de julio de 2014

Hay miles de cosas que me han hecho abrir los ojos y ver la "luz". Pero ahora mismo solo se me ocurre esta: No dejar que la manera en cómo te sientes, te aleje de QUIÉN eres en realidad, de tus seres queridos, y sobre todo, de ti misma/o. Y sobre todo no hay que dejar que NADA, absolutamente NADA, te destruya para siempre. Si algo te duele, cae, llora, grita, desahógate. Pero luego es tu deber, y el algo que nos debemos a nosotros mismos, sobre todo los que hemos sufrido durante muchísimo tiempo, y aún seguimos haciéndolo más de la cuenta. Pero..si no fuéramos fuertes, realmente ya nos abríamos rendido. Aunque NADIE merece llamarse ni considerarse fuerte si NUNCA ha intentado nada. Si NUNCA ha luchado por nada hasta llegar al punto de destruir TODO lo que tiene, por darle lo mejor a otra persona. Si nunca ha llegado a destruirse a sí mismo para salvar a otro, siendo completamente irracional, y no dándose cuenta de lo siguiente: NADIE PUEDE SALVARTE SI ESE ALGUIEN NO ERES TÚ. NADIE PUEDE SALVARTE SI TÚ NO LE DEJAS. NADIE VA A SALVARTE SI TÚ NO QUIERES HACERLO. DEBES SER TÚ QUIEN QUIERA SALVARSE. DEBES SER TÚ QUIEN LUCHE PARA CONSEGUIRLO. DEBES SER TÚ QUIEN NO SE RINDA. Y entonces, entonces TÚ SERÁS LA SALVACIÓN DE ALGUIEN. Porque te habrás vuelto TAN Y TAN FUERTE, que serás capaz de IMPULSAR a otros que estaban tan perdidos como tú, A QUE SE SALVEN A SÍ MISMOS. Y recordad: NO HAY QUE LUCHAR CONTRA NOSOTROS. SINO CON NOSOTROS MISMOS.
Oh, despiadadas almas del olvido, dejad de arrastrarme hacia el vacío. Dejad de desgarrar mi alma, derramando así todo rastro de vida. Ilustradme hacia el camino de la libertad. Oh, poderosa alma que me aterra y me protege, deja de llorar, y empieza a vivir.

.

Abismales recuerdos, que encarcelan mi mente, garras de acero, que atan mis manos, que recubren mi cuerpo, que atrapan mi mundo. Quisiera decir tantas cosas... Pero esta soga ahoga mi cuello, dejando caer mis palabras al vacío, rompiendo y despedazando cada verso pronunciando, y estrujando los versos no dichos, a la nada.

Voy notando cómo me voy rompiendo, notando mis recuerdos caer en el olvido, mi sangre pasar a ser un hechizo, el cual dejó de existir, en el momento en que dejé de caminar, y me desplomé en el suelo.

lunes, 14 de julio de 2014

Rastros de escritura

Inconstante

Inconstantes púlpitos,
llevándome a agonizar.

Escabrosas palabras,
ataduras de cristal,
promesas de hierro,
versos de desolación.

Y tan solo una palabra,
entre tantas otras,
que por un segundo,
me deja sin huella,
sin púlpito,
sin respiración:
silencio.


Destello de ilusiones
Cuán lastimosas palabras recorren nuestros cuerpos, aturdidos por el ruido de la muchedumbre, dejando entrever sus más hipócritas máscaras, ocultando así su ser más oscuro.

Oscuros cielos que nublan nuestras mentes, interminables caminos que cabalgan por nuestros miedos. Constantes púlpitos de valor, de temor, de arrepentimiento, de lucha, suplicios, lágrimas, gritos, y tan solo es visible a los ojos esa inconstante lluvia de estrellas, cayendo desde lo más alto de su torre, derramándose por tus mejillas.

Rozando la maldad de un rostro sin cara, o de una cara sin rostro. Descubriendo así un mundo lleno de interminables habladurías, de largas historias, de incansables recuerdos y momentos, ilustrando tu camino, y dejándote llevar, hasta ese horizonte sin rumbo alguno.


Fractura irreparable

Ruinas humanas,
destrozos latentes,
púlpitos de acero,
pasos inconstantes.

Orillas perdidas,
castillos volantes,
ardidas garras,
desvaneciéndose,
en el horizonte,
de una nada,
silenciosa hasta la muerte.