miércoles, 7 de mayo de 2014

.

Y pensar que todo fue,
sin haberse ido, 
sin haber huido,
sin haber vuelto,
quedándose en la nada,
permaneciendo en el olvido,
del recuerdo de lo bueno,
de la maldición de cada momento,
que poseyó nuestro recuerdo.

Y quise siempre,
permanecer a tu lado,
incluso en la oscuridad,
de aquella,
lúgubre tierra,
que conquistaba,
siempre,
absolutamente,
hasta el fin de mi propio ser,
corazones rotos.

Buscando alegrías,
en penas,
buscando lágrimas,
en aquel mar de ojos,
desplázándose por ti,
en un mundo sin piedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario