sábado, 29 de noviembre de 2014

Clavijas en mi corazón,
penumbras a mi alrededor,
agujas en la posesión,
de un alma rota,
desangrada,
destrozada,
frustrada,
agonizando,
con la vista al suelo,
los ojos como bolas de cristal,
tan frágiles,
tan opacos,
tan oscuros,
tan carcomidos,
por las penurias,
que corroen sus venas,
hasta su más lastimosos fin.

Cortometraje-> EL ORDEN DE LAS COSAS

Esta vez no vengo a escribir uno de mis textos, poemas, historias, etc. Sino que esta vez vengo a concienciaros un poco sobre la importancia de saber reconocer cuándo alguien te está discriminando, maltratando, etc; ya sea físicamente, o psicológicamente, o de las dos maneras. Sea como sea, no voy a soltaros uno de mis rollos, tan solo voy a recomendaros que miréis detenidamente y con mucha atención el siguiente cortometraje: "El orden de las cosas".

Aquí os dejo los dos links, ya que consta de dos partes, pero puedo aseguraros que no se hace pesado ni es largo, realmente aunque sean dos partes, son bastante cortas, teniendo en cuenta que cuenta mucho en muy poco. Pero eso sí, debéis verlo cuando tengáis un momento, un corto tiempo, tampoco es uno de esos cortometrajes que duran horas.

En mi opinión, los actores actúan muy bien, alguno ya conocido por muchos de vosotros, seguramente, otros, completamente nuevos, pero sea como sea, opino que está muy bien hecho, ya que no deja mucho que desear, y mantiene en ansia a la persona que lo está viendo, además de que da mucho sobre lo que pensar, y sobre lo que reflexionar, y lo que más me ha gustado, es que es original, cosa difícil de encontrar hoy en día; ya que usa muchas metáforas y comparaciones, pero yo creo que si le das un poco de tiempo, no te deja con ganas de más o insatisfecho.

Lo dicho, aquí está:



Espero que os guste, y que os sirva para reflexionar, sobre todo si sois esa clase de personas que alguna vez ha discriminado y maltratado a otro, sea de la forma que sea.

Atentamente, 

Queily. 

Recónditos versos de un alma fundida.

Baches

Caes y caes, pero nunca pareces llegar al final del pozo. Vuelves a caer. Te alzas unos segundos, irradiando una efímera viveza. Y pum. Entonces vuelves a abrir los ojos, y expectante, contemplas las lujurias de las que te priva la vida. 



Tierra

Alabada sea la tierra que consume mis entrañas, que desgasta mi cuerpo hasta volverlo inamovible. No soy más que escarcha deseando y luchando para ser algo más que una insólita parte de existencia vacía y reseca. Quiero algo más que el vacío. Quiero la vida. La vida incluso en el dolor del día a día. Pero vivir es mi lema y mi único objetivo; ahora cabrá ver cuál es mi destino. 


...

Curvas que marcan el horizonte, 
lejanía que me arranca el corazón, 
dejando mi humilde cuerpo,
en manos de la putrefacción. 


...

Montañas risueñas, que me sonríen desde la perdición. Oh, cuántas maldades se adhieren a mí, contagiando en mi sangre la toxicidad del veneno que se ha vuelto mi vida. No soy más que algo, siendo al fin; nada. 


Suspiros
Decadentes misterios que presagian los infiernos que abaten nuestras almas. Unisono constante de las aves caer en las manos de la frívola oscuridad. Emergiendo sus cuerpos y abatiendo sus alas en la más suma tristeza de la noche que congela sus más escabrosos corazones. Dejando al fin un único sonido acompañado de la más mortífera señal de incertidumbre, de cansancio, de muerte abatida: silencio. 


...
No soy más que pena, hundida en la galaxia que aspira los astros del planeta, y se lleva el aire y el oxígeno que un día perteneció al cuerpo que aguardaba mi alma. 


...
Escombros de almas pudientes. Almas regocijadas en el interior del abismo, justo al lado de la perdición, de la nada, de la sequedad de la vida, de su supuesta benevolencia. 

Penombra.

Ets la llum que envolta els meus sentits, la vida que neix de la foscor, el somriure que desperta el meu cor, que escalfa i encén la meva sang, que gela la meva pell, i que sufoca els meus temors, que alleuja el meu dolor, que acosta cap a mi la lluna feta pluja, que allunya de mi el sol, convertit en un forat negre, capaç d'absorbir qualsevol rastre de vida.

.

Sóc lluitadora, i no crec en el karma, no crec en la falsedat, no crec en impossibles, només en coses que encara no han passat, però que passaran, que poden passar si tu t'esforces, si lluites i no deixes que cap ombra enfosqueixi el teu cor de maldat, avarícia i rancor. No permetis que el teu cor plori, que la teva sang bulli, mentre les ombres passegen pel teu voltant, a la recerca d'una ànima perduda, morta, volent reviure de la foscor, de l'obscuritat d'una vida ja perduda, ja presa.

Rastros de ti.

Dejaste tus huellas en mi sangre,
recordándome tu huida,
el hecho de que no volverás,
de que te fuiste,
para no volver,
endulzando tus palabras,
como si de dulces y azúcar,
se trataran.

No eres más que esa aguja,
que quedó en mi piel,
estancada,
sin poder salir,
huir,
gritar,
sollozar,
tan solo hervirse de ira,
tan solo hacerse polvo,
junto con mis sentidos,
mi piel,
mi corazón,
mi ser,
dejándome agonizar,
tras decadentes almas,
caídas al vacío,
al abismo de un pozo inalcanzable.

Te volviste mi espina, 
te volviste mi escudo.

Y qué decir,
ahora que no te tengo,
que me faltas,
que me lloras,
que me quemas,
haces que cada lágrima,
cada paso,
resulte un suplicio.

Recordarte,
como la muerte,
el hedor de tu piel,
el frío de tus labios,
el fuego de tu corazón,
el hielo de tus púlpitos.

Espesas garras de acero,
soltad mi alma,
castigad el suplicio de esta vida,
ya muerta,
ya ida,
ya sucumbida al dolor,
a la penuria,
a la miseria,
de un laberinto candente,
de un alma traspuesta,
de unos ojos ya helados,
de un corazón de piedra,
vuelto fuego en su interior,
lapidando cicatrices,
y tantos otros corazones,
en busca de vida,
donde tan solo queda muerte,
donde no hay más que escombros,
que cenizas,
de esos mártires,
de esos moribundos rastros de luz,
procedentes del abismo.



jueves, 20 de noviembre de 2014

...

Cenizas marcadas en tu piel, 
por la inocencia y maldad de esa oscura alma, 
hundida en la miseria, 
en la nebladura de un corazón sin sombra, 
de un aroma sin olor, de un alma sin sustento, 
de una sonrisa sin curvas, de una daga perforando tus sentidos, 
asfixiando tu ser, pudriéndose en tu interior, 
abasteciendo todo rastro de vida, 
y devolviéndote al sueño que es la vida, 
a la pesadilla que creas o destruyes, 
a la pérdida de la conciencia, 
los sentimientos, 
la razón, la emoción, 
o al reto de la lucha, 
de la valentía, 
de la fuerza, 
de la superación. 

Levántate, 
desgarra esas sombras oscuras irrumpiendo en tu ser, 
inunda tus sentidos en esa antigua forma denominada corazón, 
con-razón; 
usa la razón, 
y salvarás tu corazón.

domingo, 16 de noviembre de 2014

.

Abres los ojos en medio de la confusión, mientras pierdes poco a poco tus sentidos, desvaneciéndose en el suelo, con el alma rota, y a duras penas levantándote de una caída que no acaba nunca, que no deja levantarte, pero tampoco caerte del todo. 

Te mantiene intacta en la nada, mientras derrumba tu ser, devastado de tanto esperar.

Pierdo mi consciencia mientras el sol ilumina mi rostro, arrancándome todo rastro de súplicas, alejándote de ese mundo incierto, debatiéndote entre la vida, el vacío, y la muerte, y cayendo a un hoyo que parece no acabar nunca. 

Desplomando tu cuerpo desde lo más alto del infierno, a lo más bajo de la tierra, de la existencia, llevándote a un lugar desconocido, que hiela tu respiración, presiona tus pulmones, y ahorca tu garganta, dejándote petrificada ante semejante multitud de mártires en busca de algo que quedó en incierto, mientras sus almas se iban y desprendían de sus cuerpos. 

No llegaron a su sueño. Colmaron la vida, a través del desconcierto, que con ello vivían noche tras noche, sollozando sus corazones enfrente de cristales demasiado rotos por los daños. 

 

sábado, 15 de noviembre de 2014

¿Solo es política, o lucha de derechos?

Sales a la calle, enciendes el televisor, vas a clase, estás con tu familia, tus amigos, en la parada del autobús, etc; y lo que más escuchas son además de tonterías sin sentido, hipocresías y cosas realmente denigrantes y insultantes, ya que la gente suele hablar de programas basura y demás gilipolleces. Pero uno de los temas de los que más se habla ahora mismo, es de la política en general. 

Por un lado está la independencia de Cataluña, por otro la corrupción, y por último, los partidos políticos en general, pero en concreto tres que han dado mucho que hablar estos últimos meses. Y bueno, cómo no, no olvidar a la clave de todo: la gente de la calle. Los adultos, ancianos, estudiantes, e incluso niños. ¿Qué está ocurriendo? ¿Qué ejemplo se está dando a las futuras generaciones? ¿Qué ejemplo nos están dando a nosotros, los estudiantes, de los cuales depende el futuro y el progreso de lo poco que nos están dejando los que ahora tienen el mando y el control del mundo? 

Parece mentira que a estas alturas, aún haya gente que evite temas tan importantes como la política, tan solo porque ni les interesa, ni les preocupa, ni les crea un mínimo de curiosidad, o porque simplemente les parece aburrida. La gran pregunta es: ¿Qué debe ser más aburrido, quedarte sin todo lo que consiguieron los valientes del pasado, o concienciarte de los errores cometidos tiempo atrás para hacer lo posible para que no se vuelvan a cometer o incluso ocurran peores sucesos? La palabra para definir eso ni siquiera sería aburrimiento.

Lo que me provoca la sociedad actual, sabiendo que muy a mi pesar, formo parte de ella, es impotencia, rabia, indiferencia, y sobre todo, preocupación, fatiga, y mucho, mucho cansancio. 

¿Qué está pasando con el mundo? ¿Desde cuándo se ha dado tan poca importancia a unas cosas y tanta a otras insignificantes? ¿Cuándo empezó a ser más importante lo que se dice, a lo que se hace? ¿Cuándo empezaron a causar tanta influencia los medios de comunicación y internet? ¿Realmente contrastamos de alguna manera lo que leemos, vemos, escuchamos, o incluso lo que decimos?

¿Somos conscientes de que para que no se vuelvan a cometer atrocidades del pasado, debemos estar al corriente de lo sucedido y informarnos y preocuparnos por lo que está pasando y lo que pasará? 

Siempre he pensado que de alguna manera, la educación, el trabajo, etc, te mantienen ocupado para que así solo te informes en cierta medida, y sin ni siquiera poder contrastar del todo esa información. Aunque claro, aunque podríamos no fiarnos de nada ni de nadie, ¿entonces cómo podríamos interpretar y saber que pasa realmente en el mundo? Realmente, ahora mismo, tan solo tenemos una idea, teorías e hipótesis de lo que sucede realmente en el mundo.

A veces me pregunto si de verdad hay tantas cosas planeadas, o si de verdad hay alguna información en el mundo verdadera completamente. No quiero desconfiar tanto del mundo, pero en cierta medida, intento recordarme cada vez que me afecta mucho algo, o me preocupa mucho, o poco, que puede que no sea todo verdad, pero que tengo que tener en cuenta esa información, sea del todo cierta o no, es una aproximación de la realidad. 

Los políticos han perdido la confianza y la fe de la población, ¿no? O eso dicen. Sin embargo, decir a todos aquellos que siguen fieles a sus partidos políticos, que indaguen en su mente, cerebro, corazón, y más allá de su alma, y miren de manera objetiva su alrededor. Tendemos a hacer más caso a lo que sentimos, que a lo que pensamos. Pero, ¿y la intuición? Lo creamos o no, nuestra intuición puede llegar a salvarnos la vida, a ayudarnos en nuestro día a día, además de hacer más amenas nuestras vidas. 


Sigo sin entender a esas personas que defienden y creen plenamente en su país, en la patria, esas personas patrióticas y idolatradoras de algo que aunque parezca mentira, desconocen. ¿Cómo puede alguien sentir admiración y tanto respeto por algo que no es perfecto, y que además de eso, ha hecho mucho daño? Esto es como las personas. Un país no es una persona, pero es para ponernos en situación. Esas personas que aman la patria y creen totalmente en su poder y en su autoridad, son aquellas que ayudarnos a que sucedieran millones de atrocidades y hechos inhumanos en el pasado.

Yo os voy a decir qué opino de la patria y de su idolatración; apesta. Quizá me estoy yendo un poco de tema. Pero la patria tiene muchísimo que ver con la política y la lucha de los derechos, aunque parezca mentira. 

La patria es la desencadenante de mentes cerradas. No por gustarte un país e idolatrarlo y admirarlo tienes por qué tener la mente cerrada. Pero realmente, si nos ponemos a pensar, las personas patrióticas, tienden (aunque no todas), a ser personas dictadoras, egocéntricas, putrefactas de maldad. La patria no te hace más malo, o menos bueno, simplemente te hace cerrarte a la idea de que estás amando algo que ha sido cómplice de muchas muertes, de muchas atrocidades y de muchísima inhumanidad. Aunque, obviamente, y por suerte, no es el caso de todos los países del mundo, pero por desgracia, sí de la gran mayoría. 

Pero muy a mi pesar, no tengo nada que objetar a estas personas, porque ellas mismas se acabarán dando cuenta de que cuando respetas algo que ha causado muertes, te ha hecho daño, y te lo sigue haciendo, acabas a la merced de unos asesinos, de una cacería sin previo aviso, porque por desgracia, le hiciste caso omiso. 

Pero igualmente, respeto que haya personas que idolatren su país o nación. Es un sentimiento muy fuerte para mí, por eso no creo que la mayoría de países merezcan eso. Y es el claro ejemplo de España y Estados Unidos. En mi opinión, esos dos países, vomitan admiración y clara creencia en ellos por parte de su población (por suerte no toda). Escupen y abundan de demasiada fama, algo que aborrezco. Pero bueno, para gustos, los colores. Así que vosotros sabréis qué hacéis con vuestras conciencias. 

Y bueno, volviendo a la población; ¿qué decir de la lucha de derechos? Opino que es algo que no debería cesar jamás. Siempre debe recordarse que todos, como seres vivos, tenemos derechos. Incluso los animales los tienen. Otra cosa es que se les otorgue y respete de igual manera que un ser humano. 

Y aquí acaba mi larga, aunque en realidad corta opinión sobre temas que queráis o no, son altamente importantes, y sobre todo en la actualidad, y que nos tocan de cara. O de espaldas, como queráis interpretarlo. Sea como sea, solo deciros una cosa: no dejéis que nadie os inculque algo que desconocéis, no os dejéis chantajear por promesas, queremos HECHOS, las promesas están podridas, como las personas que las hacen para ganarse tu confianza, y luego, pum. 

Esto es todo.

Atentamente,

Queily. 

Viejas palabras, estancadas en el alma.

Cansancio, fatiga, vacío, es todo lo que siento. Me encuentro en una especie de sueño, saturada por la realidad, incrédula a las palabras de la gente, inconsciente a mis propios actos y acciones. Impertinente al actuar muchas veces sin usar eso a lo que llamamos cabeza. Caes y caes y te levantas y, sin embargo, parece que no avanzas, que te estancas. Musito nombres en la nada, esperando una voz que no llega, qué suplicio me espera si debo verme obligada a retirar mis propias promesas, las que yo misma me hice, tan solo por mi bien, para proseguir, para seguir con eso que dejé a medias, eso en lo que me estanqué. Solemnes pasos que auguran el paso del tiempo, la decadencia de mi alma, la pérdida de mi esplendor. ¿Qué sucede? ¿Acaso no puedo abrir los ojos? ¡Despierta! ¡Despierta!



Hay palabras que con tan solo rozarlas, escuecen, se adentran en tu piel, y ese dolor te persigue eternamente, como algunas personas. Sin embargo, ¿qué decir de ese roce que hace el frío al chocar con tu piel? De esa sonrisa que te sale al ver caer la lluvia, avivando incluso las almas más muertas, reviviendo cualquier muerte naciente del dolor y de la vida. ¿Qué decir de la euforia que sientes al sentir un trueno estallar en tu cabeza, de la lluvia correr por tu interior, de la brisa enfriando tus palabras, resecando aún más tu voz, del frío congelando tu corazón y de esa llama que jamás se apaga, dejándote irrompible por muchas veces que te rompas, siempre hay suficientes pedazos como para permitirte levantarte?

.

No hay palabras, ninguna es capaz de describir este sentimiento de vacío y ardor. Sientes un dolor invisible a los ojos, pero notorio para cualquier alma, muerta o viva. 

Quisiera poder replicarme a mí misma tantas cosas, luego recuerdo que ya lo hago, día tras día, sin cesar. Intento mejorar día a día, no reprocharme tanto las cosas, y sin embargo, a veces me auto-castigo demasiado, y otras parece que me dejo ser incluso cruel o mala, o quizá egoísta. 


Por algún motivo nunca sé exactamente lo que quiero, pero tampoco qué es lo que no quiero. Mi vida está repleta de confusiones. 


Estoy cansada de que nada cese, de que nada acabe, y que cuando lo hace, vuelva con todavía más fuerzas de acabar con todo y arrebatarte todo lo que tienes, arrancarte de cuajo el corazón, llevarse todo a su paso, inconstante. 



Me he llegado a preguntar inimaginables veces qué es lo que me trajo aquí, qué es lo que me retiene, lo que me hace quedarme y soportar todo lo malo, y sentir que siempre hay algo más bueno. 




Somos espinas, 
caídas del vacío,
rotas por el mal, 
somos rostros,
latidos muertos,
somos aire,
en la oscuridad,
somos luz,
somos luna,
en mitad,
de la honestidad,
de un corazón,
sin vida.


¿Qué sucede?
¿Se apagó mi corazón?
¿Creció un volcán en mi interior?
¿Morí en mitad de la vida?

Hice ruido del silencio
dejando caer cualquier rastro,
de mi existencia,
ya ida,
latida,
y demasiado dolida.


Soy niebla,
soy escombros,
soy pecados,
en un mismo sin sentir,
soy la nada,
en el todo,
soy la llama,
que luchando,
con sudor y sangre,
se apaga ante la lava,
de un volcán,
demasiado erupcionado,
y al punto de la muerte,
y sin embargo,
manteniéndose,
con vida,
con latidos perdidos,
en la nada del inframundo,
perdido junto con su alma,
junto con su ser.



Escarchas,
sin motivos,
sin luces,
sin vida,
apresurándose,
a sentir,
constantemente,
los púlpitos,
mortíferos,
de un alma,
que solloza,
día tras día,
al alba,
en la noche,
en la penumbra,
de un corazón ido,
muerto y descompuesto,
robando corazones,
cicatrizando las heridas,
hechas ya polvo,
de tantos golpes,
inmesurados,
como la misma vida,
esperando la nada,
en mitad de la noche.