sábado, 15 de noviembre de 2014

¿Solo es política, o lucha de derechos?

Sales a la calle, enciendes el televisor, vas a clase, estás con tu familia, tus amigos, en la parada del autobús, etc; y lo que más escuchas son además de tonterías sin sentido, hipocresías y cosas realmente denigrantes y insultantes, ya que la gente suele hablar de programas basura y demás gilipolleces. Pero uno de los temas de los que más se habla ahora mismo, es de la política en general. 

Por un lado está la independencia de Cataluña, por otro la corrupción, y por último, los partidos políticos en general, pero en concreto tres que han dado mucho que hablar estos últimos meses. Y bueno, cómo no, no olvidar a la clave de todo: la gente de la calle. Los adultos, ancianos, estudiantes, e incluso niños. ¿Qué está ocurriendo? ¿Qué ejemplo se está dando a las futuras generaciones? ¿Qué ejemplo nos están dando a nosotros, los estudiantes, de los cuales depende el futuro y el progreso de lo poco que nos están dejando los que ahora tienen el mando y el control del mundo? 

Parece mentira que a estas alturas, aún haya gente que evite temas tan importantes como la política, tan solo porque ni les interesa, ni les preocupa, ni les crea un mínimo de curiosidad, o porque simplemente les parece aburrida. La gran pregunta es: ¿Qué debe ser más aburrido, quedarte sin todo lo que consiguieron los valientes del pasado, o concienciarte de los errores cometidos tiempo atrás para hacer lo posible para que no se vuelvan a cometer o incluso ocurran peores sucesos? La palabra para definir eso ni siquiera sería aburrimiento.

Lo que me provoca la sociedad actual, sabiendo que muy a mi pesar, formo parte de ella, es impotencia, rabia, indiferencia, y sobre todo, preocupación, fatiga, y mucho, mucho cansancio. 

¿Qué está pasando con el mundo? ¿Desde cuándo se ha dado tan poca importancia a unas cosas y tanta a otras insignificantes? ¿Cuándo empezó a ser más importante lo que se dice, a lo que se hace? ¿Cuándo empezaron a causar tanta influencia los medios de comunicación y internet? ¿Realmente contrastamos de alguna manera lo que leemos, vemos, escuchamos, o incluso lo que decimos?

¿Somos conscientes de que para que no se vuelvan a cometer atrocidades del pasado, debemos estar al corriente de lo sucedido y informarnos y preocuparnos por lo que está pasando y lo que pasará? 

Siempre he pensado que de alguna manera, la educación, el trabajo, etc, te mantienen ocupado para que así solo te informes en cierta medida, y sin ni siquiera poder contrastar del todo esa información. Aunque claro, aunque podríamos no fiarnos de nada ni de nadie, ¿entonces cómo podríamos interpretar y saber que pasa realmente en el mundo? Realmente, ahora mismo, tan solo tenemos una idea, teorías e hipótesis de lo que sucede realmente en el mundo.

A veces me pregunto si de verdad hay tantas cosas planeadas, o si de verdad hay alguna información en el mundo verdadera completamente. No quiero desconfiar tanto del mundo, pero en cierta medida, intento recordarme cada vez que me afecta mucho algo, o me preocupa mucho, o poco, que puede que no sea todo verdad, pero que tengo que tener en cuenta esa información, sea del todo cierta o no, es una aproximación de la realidad. 

Los políticos han perdido la confianza y la fe de la población, ¿no? O eso dicen. Sin embargo, decir a todos aquellos que siguen fieles a sus partidos políticos, que indaguen en su mente, cerebro, corazón, y más allá de su alma, y miren de manera objetiva su alrededor. Tendemos a hacer más caso a lo que sentimos, que a lo que pensamos. Pero, ¿y la intuición? Lo creamos o no, nuestra intuición puede llegar a salvarnos la vida, a ayudarnos en nuestro día a día, además de hacer más amenas nuestras vidas. 


Sigo sin entender a esas personas que defienden y creen plenamente en su país, en la patria, esas personas patrióticas y idolatradoras de algo que aunque parezca mentira, desconocen. ¿Cómo puede alguien sentir admiración y tanto respeto por algo que no es perfecto, y que además de eso, ha hecho mucho daño? Esto es como las personas. Un país no es una persona, pero es para ponernos en situación. Esas personas que aman la patria y creen totalmente en su poder y en su autoridad, son aquellas que ayudarnos a que sucedieran millones de atrocidades y hechos inhumanos en el pasado.

Yo os voy a decir qué opino de la patria y de su idolatración; apesta. Quizá me estoy yendo un poco de tema. Pero la patria tiene muchísimo que ver con la política y la lucha de los derechos, aunque parezca mentira. 

La patria es la desencadenante de mentes cerradas. No por gustarte un país e idolatrarlo y admirarlo tienes por qué tener la mente cerrada. Pero realmente, si nos ponemos a pensar, las personas patrióticas, tienden (aunque no todas), a ser personas dictadoras, egocéntricas, putrefactas de maldad. La patria no te hace más malo, o menos bueno, simplemente te hace cerrarte a la idea de que estás amando algo que ha sido cómplice de muchas muertes, de muchas atrocidades y de muchísima inhumanidad. Aunque, obviamente, y por suerte, no es el caso de todos los países del mundo, pero por desgracia, sí de la gran mayoría. 

Pero muy a mi pesar, no tengo nada que objetar a estas personas, porque ellas mismas se acabarán dando cuenta de que cuando respetas algo que ha causado muertes, te ha hecho daño, y te lo sigue haciendo, acabas a la merced de unos asesinos, de una cacería sin previo aviso, porque por desgracia, le hiciste caso omiso. 

Pero igualmente, respeto que haya personas que idolatren su país o nación. Es un sentimiento muy fuerte para mí, por eso no creo que la mayoría de países merezcan eso. Y es el claro ejemplo de España y Estados Unidos. En mi opinión, esos dos países, vomitan admiración y clara creencia en ellos por parte de su población (por suerte no toda). Escupen y abundan de demasiada fama, algo que aborrezco. Pero bueno, para gustos, los colores. Así que vosotros sabréis qué hacéis con vuestras conciencias. 

Y bueno, volviendo a la población; ¿qué decir de la lucha de derechos? Opino que es algo que no debería cesar jamás. Siempre debe recordarse que todos, como seres vivos, tenemos derechos. Incluso los animales los tienen. Otra cosa es que se les otorgue y respete de igual manera que un ser humano. 

Y aquí acaba mi larga, aunque en realidad corta opinión sobre temas que queráis o no, son altamente importantes, y sobre todo en la actualidad, y que nos tocan de cara. O de espaldas, como queráis interpretarlo. Sea como sea, solo deciros una cosa: no dejéis que nadie os inculque algo que desconocéis, no os dejéis chantajear por promesas, queremos HECHOS, las promesas están podridas, como las personas que las hacen para ganarse tu confianza, y luego, pum. 

Esto es todo.

Atentamente,

Queily. 

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