viernes, 19 de junio de 2015

El mal se propaga...

La desesperación empieza a quebrar las esperanzas, y allí debemos estar nosotres para combatir cualquier mal. Más que ilusos, deberíamos crear esperanza, porque quizá ya no exista en muches de vosotres. 

¿Qué hacer cuando cualquier gesto parece en vano? Antes que movilizarse, analizarse a une misme, buscar posibles soluciones, y encontrar fallos. Este mundo necesito auto-crítiques. Necesita personas dispuestas a estar allí luchando por lo que creen, en vez de hacer oídos sordos, o taparse las orejas, los ojos, huir, escapar, ignorar. 

Los cambios se producen no cuando une misme los sueña y los plantea, sino cuando une a une vamos añadiendo un granito de arena formando una roca indestructible: poder ciudadano. 
Se ha demostrado a la perfección que el pueblo junto, puede ser más fuerte que cualquier fuerza predominante, pero para les cobardes como yo, luchemos por no serlo. Por hacer siempre algo, por insignificante que parezca. Toda ayuda vale, por poca que sea. 

Intentemos burlar la muerte, intentemos burlar el tiempo, la vida, y aprovechar cada grano de arena, de tierra, antes de que ya no haya dónde andar, a dónde ir, qué llorar, y qué reír. 

Porque recordad; cuando un ser humano lo pierde todo, no es cuando se queda sin nada físico, ni tan solo cuando se pierde a sí misme, sino que ocurre cuando no es capaz de sentir nada, ni vacío, ni dolor, ni impotencia, ni rabia, ni alegría, ni una pésima sonrisa, ni gratitud, bienestar, nada. Absolutamente nada. 


martes, 9 de junio de 2015

Ànima de les profunditats

Oh, ànima de les profunditats, emporta't aquest ser maligne que pertorba el meu cor, i fa malbé el meu somriure. Fes fora la tempesta que amaga cada nit la meva ment, fes bullir el meu cervell de ràbia, i gela aquest cor tan atordit.

Voldria que capturessis el meu somriure, i el fessis trencadís en qüestió de segons, com si per art de màgia s'hagués convertit en les sobres d'algú que per no estimar, per no saber estimar, acaba sense cor.

Fes-me volar, fes-me callar, però sobretot, diga'm si ha servit d'alguna cosa travessar tants obstacles per arribar a un laberint encara més gran que el que amaga qualsevol ment; el del cor.

Fes-me viure, i diga'm si és veritat que jutjant s'aconsegueixen diners, si de veritat riure a costa d'un altre et fa ric, o et fa més pobre. I diga'm, diga'm si ha servit per perdonar-te, si ha servit per creure't.

Anirem a viatjar mars i oceans totes juntes, com si les nostres vides formessin part de l'infern que amaga el món.

Som éssers veloços, i al mateix temps, ens deixem abatre pel vent, mentre que la sang recorre les nostres venes, i així som, deixem que el dolor ens acaricï la pell lentament, mentre la venjança se'ns dibuixa al somriure, deixant entreveure la maldat que guarda el ser humà.

Volem viure eternament, i volem també morir amb llibertat, volem créixer amb llàgrimes, i cridar amb rostres tristos, volem arrancar somriures, i deixar de patir pels nostres cors, i fer de les nostres ànimes, el més honorable tresor. 


Volem cridar als quatre vents que som qui som, perquè volem, però que lluitarem fins a ser el que somiàvem mentre dormíem, perquè si somies maldats, no mereixes pas cap infern, però tampoc cap premi ni regal, i com a mostra que seguim vius, podem dir de part de tots que som els herois de la tristor.

...

Estoy cansada,
abatida,
traspuesta,
y no sé volar,
he perdido las alas,
en algún lugar,
dejé que fueran presas de mi caparazón.

Y a dónde fuiste,
dónde estás,
por qué lo hiciste,
ya no hay perdón.

Pudimos vernos,
tras bolas de cristal,
en infiernos candentes,
y en la posesión de un alma,
que por más que lo intento,
no logra despedirse.

Cicatrizo y vuelvo a herir,
hiero y vuelvo a herir,
corto, clavo, ahogo, callo,
gritos lo más alto posible,
y mis entrañas se exprimen,
de tanta putrefacción,
mi corazón late en silencio,
echa de menos tantos sobresaltos,
pero sobre todo,
sobre todo yo.

Echo de menos el viento,
el sentirme libre,
poderosa,
tener control sobre mí,
sobre mi vida.

O ahogarme,
en cavidades llenas de sangre,
que no quise derramar,
pero que con el tiempo,
fue imposible no verter.

Quisiera hacerme poseedora del veneno,
que dejaste en mi corazón,
del escudo que usaste con mi caparazón,
del arma que utilizaste para romper el muro,
para adentrarte al lago de lava,
y sumergirte en mis miedos,
pero jamás atreverte a ir más allá de las profundidades.

No llegaste a tocar fondo,
ni siquiera en mí,
entonces cómo ibas a arder,
si no hacías más que abatir tus brazos,
en busca de esas alas,
tan mías,
que arranqué de cuajo.

domingo, 7 de junio de 2015

Te recuerdo.

¿Me recordarás? Yo creo que sí. Supongo que soy de esas personas que aunque no recuerdes, una vez recuerdas algo muy conciso, pero tampoco específico sobre esta, la recuerdas de sobras.
Digamos que, si te escribo, es para intentar poner un poco de magia en este día tan triste que llevas. ¿Y qué decirte? Empecemos por ti.

Ya que no puedo hacerte ningún regalo ni entregártelo, esto es para ti, con todo mi corazón. 

Te he dicho muchas cosas, pero te falta cariño, te falta dulzura, te falta amor, te falta fuerza, te falta apoyo, ánimos. Y lo que tienes es fuerza, rabia, impotencia, tristeza, bella a su vez, pero que perturba día tras día tus días. Quiero que sepas que no hay día en que el mundo descanse, y no por nadie, el mundo morirá si no lo cuidamos, se está muriendo poco a poco, y quizá es un poco como nosotros, los humanos, y también los animales no humanos; que si nos cuidan, y nos cuidamos, vivimos, y si dejan de hacerlo, o por el contrario nunca lo han hecho, o si más no lo suficiente, nos desgastamos de tanta espera, de tantos fracasos, de tantos errores.

Quiero que mires por la ventana, al cielo, bien alto, tan alto como puedas, y imagines ver el mundo desde un avión, desde sus cristales, que imagines ver el mundo desde el suelo, desde el mar, ver cómo lo peces brincan y cómo el agua jamás descansa, ni siquiera cuando el sol desaparece. 
Quiero que veas la luna, y pienses en ti. Quiero que veas las estrellas, y te ilumines el alma, quiero que veas la natura, los paisajes, los truenos, que sé que tanto te gustan. Los bosques, la lejanía, y pienses en verte allí, en desaparecer casi del mundo, en perderte por lugares inimaginables, con alguien, o sola, ¿qué más dará? Incluso en familia. 
Quiero que pienses en ti tumbada en el césped, en un campo, respirando aire puro de verdad, tú en una montaña, perdida en la nada, y disfrutando de ese sentimiento, de esa sensación. Quiero que pienses en un balneario, aguas termales, o en lo que sea que crees que te relajaría mucho. 
Quiero que mires tus manos, y pienses en las cosas que te gustaría saber o poder hacer con ellas.En todas las bellezas que podrías crear, en todas las cosas que podrías tocar, sentir, descubrir. Imagínate en una cueva, acariciar animales que no habías podido ver jamás, yendo a sitios que siempre deseaste, escribiendo en los lugares más curiosos, dibujando las cosas más extrañas, cantando y bailando o lo que gustes, en los lugares más tranquilos. Quiero simplemente que asocies tu necesidad de descubrir el mundo, con descubrirte a ti. Eres curiosa, mucho, y los curiosos jamás nos cansaríamos de buscar entre las piedras por ver algo nuevo, por experimentar algo, por vivir ni que sea unos segundos. Y eso es lo que quiero que valores, el hecho de que podrías hacer todo eso y más. Que si lo deseas, algún día, podrás cumplir todas esas cosas. Y que, incluso, y quizá, puedas encontrar tu verdadero ser, perdiéndote, ¿quién sabe? Dicen que a veces no encuentras lo que buscas hasta que lo pierdes. Si te pierdes en todos los sentidos, también literalmente, quizá descubras algo nuevo en ti. Quizá entiendas por qué todo. O al menos una parte. 

Quiero que cierres los ojos, y imagines a las personas que aprecias a tu lado, que te abrazan, que te besan, que ríen contigo, y que estarían dispuestos a explorar el mundo contigo. ¿Por qué no? Y ahora, piensa en tus sueños, y intenta imaginar cosas que te gustaría hacer antes de dormirte, cada noche..hasta que consigas tener un sueño bueno de verdad. Porque más que sueños, te mereces buenas realidades.

Un beso y un abrazo enorme.