domingo, 7 de junio de 2015

Te recuerdo.

¿Me recordarás? Yo creo que sí. Supongo que soy de esas personas que aunque no recuerdes, una vez recuerdas algo muy conciso, pero tampoco específico sobre esta, la recuerdas de sobras.
Digamos que, si te escribo, es para intentar poner un poco de magia en este día tan triste que llevas. ¿Y qué decirte? Empecemos por ti.

Ya que no puedo hacerte ningún regalo ni entregártelo, esto es para ti, con todo mi corazón. 

Te he dicho muchas cosas, pero te falta cariño, te falta dulzura, te falta amor, te falta fuerza, te falta apoyo, ánimos. Y lo que tienes es fuerza, rabia, impotencia, tristeza, bella a su vez, pero que perturba día tras día tus días. Quiero que sepas que no hay día en que el mundo descanse, y no por nadie, el mundo morirá si no lo cuidamos, se está muriendo poco a poco, y quizá es un poco como nosotros, los humanos, y también los animales no humanos; que si nos cuidan, y nos cuidamos, vivimos, y si dejan de hacerlo, o por el contrario nunca lo han hecho, o si más no lo suficiente, nos desgastamos de tanta espera, de tantos fracasos, de tantos errores.

Quiero que mires por la ventana, al cielo, bien alto, tan alto como puedas, y imagines ver el mundo desde un avión, desde sus cristales, que imagines ver el mundo desde el suelo, desde el mar, ver cómo lo peces brincan y cómo el agua jamás descansa, ni siquiera cuando el sol desaparece. 
Quiero que veas la luna, y pienses en ti. Quiero que veas las estrellas, y te ilumines el alma, quiero que veas la natura, los paisajes, los truenos, que sé que tanto te gustan. Los bosques, la lejanía, y pienses en verte allí, en desaparecer casi del mundo, en perderte por lugares inimaginables, con alguien, o sola, ¿qué más dará? Incluso en familia. 
Quiero que pienses en ti tumbada en el césped, en un campo, respirando aire puro de verdad, tú en una montaña, perdida en la nada, y disfrutando de ese sentimiento, de esa sensación. Quiero que pienses en un balneario, aguas termales, o en lo que sea que crees que te relajaría mucho. 
Quiero que mires tus manos, y pienses en las cosas que te gustaría saber o poder hacer con ellas.En todas las bellezas que podrías crear, en todas las cosas que podrías tocar, sentir, descubrir. Imagínate en una cueva, acariciar animales que no habías podido ver jamás, yendo a sitios que siempre deseaste, escribiendo en los lugares más curiosos, dibujando las cosas más extrañas, cantando y bailando o lo que gustes, en los lugares más tranquilos. Quiero simplemente que asocies tu necesidad de descubrir el mundo, con descubrirte a ti. Eres curiosa, mucho, y los curiosos jamás nos cansaríamos de buscar entre las piedras por ver algo nuevo, por experimentar algo, por vivir ni que sea unos segundos. Y eso es lo que quiero que valores, el hecho de que podrías hacer todo eso y más. Que si lo deseas, algún día, podrás cumplir todas esas cosas. Y que, incluso, y quizá, puedas encontrar tu verdadero ser, perdiéndote, ¿quién sabe? Dicen que a veces no encuentras lo que buscas hasta que lo pierdes. Si te pierdes en todos los sentidos, también literalmente, quizá descubras algo nuevo en ti. Quizá entiendas por qué todo. O al menos una parte. 

Quiero que cierres los ojos, y imagines a las personas que aprecias a tu lado, que te abrazan, que te besan, que ríen contigo, y que estarían dispuestos a explorar el mundo contigo. ¿Por qué no? Y ahora, piensa en tus sueños, y intenta imaginar cosas que te gustaría hacer antes de dormirte, cada noche..hasta que consigas tener un sueño bueno de verdad. Porque más que sueños, te mereces buenas realidades.

Un beso y un abrazo enorme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario