martes, 7 de julio de 2015

Este calor desgasta mi piel,
provoca tumultos en mi corazón,
perfora mis sentidos,
y ahuyenta mis miedos,
mientras aumenta mi cansancio,
y evita mi reposo,
mientras más descanso,
parece que mi alma más se agota.

Mi corazón necesita de tu sangre,
de tus palabras,
de tus sonrisas,
y tú ya no estás para alimentarlo.

Mi corazón quizá,
y solo quizá,
está hambriento de sed,
y desea otra puñalada más,
tan solo para recordar ese sabor amargo,
y a veces un tanto agridulce,
que nos han dejado tus recuerdos,
y a veces, incluso, tú misme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario