jueves, 9 de julio de 2015

La literatura es el ataúd de los vivos, mientras que es la cama de los muertos.

La vida, la poesía, la escritura, el arte, la música, son esclavos del deseo de nuestras almas, son cadenas de nuestro corazón, porque incluso tras la muerte, tan incierta, se esconde una paz tan insólita y arrebatadoramente silenciosa en apariencia.

La duda alimenta nuestra curiosidad, y arropa nuestras pieles en la noche, recordándonos que la literatura nos acerca al sentimiento de vivir mientras se muere.

No hay comentarios:

Publicar un comentario