sábado, 12 de septiembre de 2015

Retratos quebrados...

Mis ojos siguen bañándose en la oscuridad, mientras mi sangre desploma mi sonrisa, y la hace brillar por unos segundos. No hay mayor luz que la de un corazón latiendo en la oscuridad, tranquilo, y al mismo tiempo intranquilo, pero luchando y deshaciéndose gota a gota del vacío y martirio que colma su venenoso ser.


Explorar corazones es mucho más interesante que navegar océanos. O quizá no, ¿pero por qué no iba a probar ambas cosas? De sangre se alimenta el alma, como de sueños, emociones, sentimientos y descubrimientos se alimenta el corazón y la mente, a modo de espera a un pozo más fondo.


Oh, lúcidas sombras de la oscuridad, dejad de sepulatarme hacia un vacío sin regreso, y dadme alas para quebrar todos los males.


Sigue oscureciendo antes de tiempo, como si de verdad la noche fuera imposible de apagar, de apaciguar. Siempre despierta, incluso en el día, en el interior de esas almas y esos seres podridos.
Pero ya no hay sol que valga para tanta oscuridad. La lluvia se encargará de limpiar las huellas que dejó la melancolía.



Mi sombra ya no esculpe más que el deterioro de mi alma.
Mis huellas clavadas en tu piel, me recordaban que era capaz de resucitar de entre los muertos.
Y que si hay vida cuando esto acabe, quiero que cantes en mi tumba, y grites al verme, como lo hubieras hecho esta noche, de tanta súplica por verte y por amarte; y el jodido hecho de ya no saber cómo extrañarte, de ya no saber cómo quererte.

Y de morir en cada esquina; por el solo hecho de tenerte.



Quizá debí cuidar los sueños y el brillo de mis ojos, como debí cuidar el tiempo antes de incrustarse en mi corazón y despedazar cada uno de mis tumultos.


Me embriaga una sensación extraña, fallida, en que ni los sueños ni utopías son capaces de retratar mis más infernales deseos de vivir hasta quemarme. Antes de que el cielo nuble mi mente como lo hizo con mi alma y mi corazón. Antes de que el mundo despierte. Antes de que el tiempo avise; que como dicen, no es traidor.
Y que si hay vida bajo los rostros, también la hay entre las tumbas.



Las rosas son símbolo de vida, al mismo tiempo que dan sentido a todas las muertes. 
Renacemos del dolor como de cada corazón, de cada alma, de cada agujero, de cada abismo. 
Somos espinas incansables, en busca de una rosa que sujete y aguarde sus gotas de sangre más tóxicas, su veneno más fúnebre. 
Y es así como se manifiesta la muerte; en forma de vida, de transición, para demostrarnos que no existe mayor fuerza y energía que la propia, y que cualquier mundo alternativo debería ser subestimado para nuestros adentros, porque quizá ya no queda nada. 
Quizá no somos nada y nos empeñamos tanto en serlo que nos hemos hecho creer que somos de tal forma, cuando no es así.
Somos cambiantes, y como tales, la vida y la muerte juegan nuestras cartas como si fuéramos el tiempo, para así ver quién sabe jugar mejor: si el corazón, la mayor bomba que existe, o el tiempo, el reloj más infernal.


Nunca pensé que te volverías la luna de mis días, la linterna de mis noches. La vela de mis penas, el fuego de mi corazón; y menos aún, el hielo de mis versos.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Feminismo; una lucha que no debe morir

Me apetecía escribir una especie de artículo sobre un tema que nos toca a muches de frente, de cerca, y del que muchísima gente desconoce su real significado y lucha. 

El feminismo, como se ha dicho tropecientas mil veces, SÍ busca la igualdad entre géneros y orientaciones sexuales, colectivos, etc. Aunque la misma palabra "feminismo" provenga del término hembra, mujer, no significa que se busque solamente la igualdad de las mujeres leídas como tal, es decir con un cuerpo que percibimos de mujer: tener pecho y vagina. 
Pasando por alto que muchísima gente sufre alteraciones en su cuerpo, y carecen de alguna de esas dos cosas, y de que muches mujeres leídas hombres, por su cuerpo, y por falta de información, por las ideologías, pensamientos y creencias que nos han sido inculcadas, también son mujeres, independientemente de cómo sea su cuerpo, ese cuerpo es propiamente de mujer, porque la persona que se esconde tras esa piel, se siente de tal forma y identificada con tal género. 

También quiero destacar, que por enseñar tu pecho, no eres una furcia o una puta, hay muchísima gente que lo hace para defender la igualdad de género y demostrar que no importa si eres mujer o hombre, si perteneces a otro colectivo, etc, que puedes mostrar tus pezones y tu cuerpo si así lo crees conveniente, de la misma manera que lo puede hacer una persona leíde hombre.

No voy a tocar mucho este tema, porque quería hablar más que nada sobre el machismo, la violencia que sufre la mujer, y las personas leídas mujer.

Lo que quiero dejar claro, es que no importa qué cuerpo tenga una persona, su género no siempre será: femenino o mascuHay una infinidad de identidades de género, y como tal, deberíamos respetar todas y cada una de ellas, por muy nuevas o incluso "raras" que parezcan. 
Al fin y al cabo, lo que importa es lo que eres y cómo eres por dentro, tu cuerpo tan solo te complementa, no te define. Respetad a las personas por lo que son, y dejad de juzgarlas por querer desconstruir las ideas que nos han inculcado como "correctas". 

Puedes ser agénero, y no sentirte identificade con ningún otro género, o no saber del cierto cuál, puedes ser pansexual, demisexual, transgénero, poliamorose, monoamorose, homosexual, genderfluid, etc, qué importa. Hay miles de géneros y orientaciones, y ninguno es menos por ser diferente, o menos válido, es igual de correcto y válido. 

Dejando este tema a un lado, me gustaría centrarme en el machismo, porque aunque a muches os parezca que ya no se sufre en muchos lugares de Europa, como por ejemplo España, y en muchos otros países de la Unión Europea, y del mundo en general, os equivocáis MUCHÍSIMO. 

Quiero que miréis dentro de vosotres, y os imaginéis por un momento que un día no os da tiempo de arreglaros, y vais normales, sin maquillaje, sin depilaros, sin ropa bonita, sin nada que provoque buena impresión a las demás personas en general. Imaginad que salís así, poneros a pensar en cómo se sentiría una mujer si va sin depilar, y muestra sus piernas, sus axilas, y su bigote, y comparadlo con cómo se sentiría un hombre si va exactamente igual.

A la mujer se la juzgaría sin pensar, está claro: "¿Cómo puede ir así? ¡Depílate!" "Vístete, esos shorts parecen bragas" "¿Pero es que no ves que así distraes a los hombres? ¡No muestres tus pechos, ni tampoco tu escote, nos incitas a querer violarte!"
Sin embargo, al hombre: "Qué guapo así, aunque si se depilara..." "Estaría mejor depilado, pero no pasa nada, es tan masculino" "Es tan masculino, me encanta..."

La mayoría de comentarios que se llevará una mujer, serán discriminatorios y juzgándola, sin embargo, para un hombre, es MUCHÍSIMO más fácil ir sin depilar, o depilado, porque aunque algunas personas puedan juzgarle, no serán ni la mitad. Sobre todo ahora que se está normalizando tanto el hecho de que "Depilados estáis más sexys" entre los hombres, como lo ha estado desde siempre entre las mujeres.

Allí viene el problema; confundís tener más o menos pelo, con tener más masculinidad o feminidad, y en absoluto es así. No eres más mujer por depilarte, ni menos válida por no hacerlo, estás en tu derecho de elegir depilar o no, qué ponerte, cómo ir, etc. No estás obligada a seguir los estereotipos y cánones estéticos que nos han sido impuestos.
Y si eres hombre, tampoco tienes que estar sin depilarte nunca, o por el contrario hacerlo siempre solo para "gustar a las mujeres". Haced lo que mejor os parezca a vosotres, tengáis el cuerpo que tengáis, solo VOSOTRES decidís si depilaros o no, y nadie puede forzaros, ni siquiera durante el sexo, porque es elección vuestra, y de nadie más.

Ni eres más macho por no depilarte, ni eres más hembra por hacerlo. Dejemos a un lado los mitos y prejuicios, y demos un nuevo paso al respeto y a la igualdad.

Otra cosa que también me gustaría comentar, es que da igual si llevas más o menos ropa, también es tu elección. Te van a violar igual, con o sin ropa, así que dejad de inventar cosas y falacias. 

"Respétate y aprende a respetar, sin condiciones, sin limitaciones".

Atentamente, 

Queily.