martes, 21 de junio de 2016

Piel al desnudo

Me quiebro,
me acoto,
y no logro ver mi silueta.

Me miro al espejo,
y la sangre brota de mis ojos 
tanto como de mi corazón.

Me nublo, 
me meto en la ducha, 
y dejo caer esos mártires de hoy;
mis muertos, 
vueltos máscaras de porcelana
que desfallecen mi alma.

Me abrazo, tiemblo,
y me deshago de la suciedad,
de esas imperfecciones vueltas cadenas que ahorcan hasta dejarte sin habla. 

El sudor se desvanece,
y con él, se suplen las lágrimas.

Me asomo a mí, 
me miro, y siento miedo.

Los abismos de mi alma se han vuelto inmortales.

Te robé mi corazón,
pues era tuyo pero no lo supiste usar...

Y tras la espera, 
me doy cuenta de que mi cuerpo sufre,
sufre cuando dejo caer mi libertad...

Sufre cada vez que salgo a la calle sin depilar.

Mi tortura se vuelve un suplicio
cuando no me dejo ver;
como si tuviera que esconderme del mundo.


Pues esta soy yo, 
con vello, y también sin él,
carezco de piedad para arrancar tanta vida de mi piel,
no dispongo de tal ignorancia como para alegrarme de cortar uno de mis escudos. 

Más suplicio aún,
es que uno de mis escudos,
se vuelva uno de mis mayores suplicios,
puro veneno.

El vello es un escudo,
es protección,
es valentía,
autoestima,
poder,
y por último,
seguridad.


Quiero decirte,
querida mía,
que quiero que comprendas 
que muy en el fondo,
nunca quise dañarte,
pero la necesidad, me lleva a ello,
y junto con la oscuridad, me desbordo...

No quiero dañar tu piel,
pues tu vello es signo de tu cambio,
de tu lucha, 
tus esfuerzos,
valentía,
seguridad y aprendizaje.

Te pido perdón,
por tanta amargura,
por tanto dolor...

Cuando me depilo,
siento como la cuhilla corta a bocajarro mi alma;
puedo sentir mi orazón gotear sangre,
y por último suspirar.

Cuando sin querer me hago algún corte,
siento el alivio de mi condena;
pues sé que nada volverá a ser igual.

Ni las quedadas en la piscina,
en la playa,
en verano,
dormir en casas ajenas,
los vestuarios,
las clases,
las comidas y cenas,
las reuniones...

Estamos condenades a rasgarnos la piel,
la libertad;
y con ellas,
la humanidad...

Att: Queily.
Me vuelvo de sed,
en este desierto infame,
del cual no logro salir.

Las luces me opacan,
pues ya no queda perdón.

Me ahogo,
me vuelco en la sinfonía de tu corazón,
latiendo al paso del reloj y la muerte,
haciendo del cuerpo un saco,
una jaula que limita nuestras capacidades.

Gritemos; pues la vida nos persigue,
pero al girarnos,
pararnos o mirarlas,
ya no la vemos...


El sigilo de tu corazón me oprime el alma,
mientras la amargura y el veneno del azúcar,
colman mi más sana pasión.

El olor de las rosas, 
me transporta a ti,
humilde pecado de la agridulce realidad.

Haz de mis latidos tu soneto,
haz que cada noche,
la luna brille para ti.

Te obsequio mis letras con tal de que las sientas,
no las dejes morir.
Todo aquello que sigue siendo recordado; jamás muere.

Abre tu mente,
y muéstrame tus mundos,
haz de tu vida una obra de arte.

Libera el alma,
y consigo los prejuicios,
y atrévete a soñar,
pues nadie vive a base de venenos.

Haz una oda al pasado,
y sonríele. 

.

Inerte,
como la cordura que corroe mi alma,
como las gotas de sangre que limpian 
y colman mis venas,
como el rugor de una piel quebrada,
rota y lavada en negror. 

Como las batallas,
que aún hirientes,
muertas y silenciosas,
hacen sollozar mi corazón,
embriago del pesado olvido de tu sed.

Mi hallazgo no obtuvo perdón,
pues la saciedad todavía ahueca y lastima mi ser.

Y hoy, 
te pido perdón,
pues todo lo que fui,
te lo debo a ti.

lunes, 20 de junio de 2016

Tus ojos, mártires, 
como dos constelaciones, 
que parpadean junto con la eterna juventud de la luna. 
Me sumo en tu mirada y no hallo silencio. 
Escucho un sigiloso rumor desde lo más profundo de tu corazón; 
me paro, 
atenta, 
suspiro.

Te oigo, 
y dejo caer mi alma tras tu ventana de galaxias, 
y por sorpresa, entre miedo y curiosidad; 
descubro que tu rostro forma parte de un agujero negro 
que traspasa el tiempo y socorre todo ser a su estómago. 
Me atrapan tus estrellas, 
y esos meteoritos que fallecen bajo tus rocas. 
Arden; pero decido cogerlas y besarlas. 
Las suelto, y dejo que la oscuridad de tu rostro absorbente, 
junto con tus labios llenos de pecado, 
me absorban hasta el último gramo de pasión.

Y bajo tu lluvia, 
te abrazo. 
Te acaricio el pelo y aguardo, 
decido quedarme y besar ese hecho marchito 
y horriblemente ensangrentado, 
chamuscado. 
Lo beso con todas mis fuerzas y te entrego todo mi calor. 
Junto con la caída de la noche, 
veo tu corazón frío y helado,
rocoso y un pelín resacoso, 
colarse por mis venas, 
sangrar hasta mi bomba de detonación; 
y por último, 
encenderse.

Y a tientas, 
consigo notar tu frío calor, 
y trato de hacerte llegar esa explosión de fuego al paladar. 
Te beso la nariz, 
y fallezco en tu pecho, 
posando en él mi lastimado corazón, 
que por fin, 
abraza al tuyo.

Feminismo, aquí y ahora

El feminismo no es un arma, es un escudo, no son palabras, es lucha, en casa, en la calle, o en la tumba. No somos enemigues, solo debemos buscar la mejor forma de entendernos y ser conscientes de nuestras diferencias, de nuestros privilegios y errores, para lidiar con ellas, para respetarnos y sobre todo para aprender entre todes.

No quiero ver sangre derramada, ni aquí, ni en ninguna otra parte, no me avergüenzo de ser mujer, pero sigo sin sentirme realmente mujer, pues los roles de género siguen cortándonos las alas a lo que es propio de tal género u otro.

Escuchemos a las mujeres, a las personas negras, trans, asexuales, queer, a las no binarias (personas que no se consideran ni del género masculino ni el femenino), pan, demi, intersex, a las analfabetas, a las gitanas, a las religiosas, a las musulmanas y católicas, a las marroquíes (amazighs), árabes, a las putas, a las actrices porno, a las pobres, a las amas de casa, a las trabajadoras, a las vagas, a las pro-sex, a las abolicionistas, etc.

Pero por favor, conservando la cordura, el sentido común, y el respeto. El feminismo tiene tantas ramas que es absurdo aplastarnos unes a otres. Luchemos, por lo que estamos de acuerdo, por lo que apoyamos, y pensemos mejor por qué no todo el mundo comparte nuestra opinión. Analicemos por qué hay tantísimas discrepancias, démonos cuenta de por qué la violencia se ha vuelto un entretenimiento (BDSM), porno, etc. Y de por qué es absurdo abolir algo que ha dado también mucha fuerza a las mujeres, personas trans, no binarias, queer y así. No solo nos quedemos con lo malo, aunque sea más. Y luchemos para crear una educación sexual segura, respetuosa, feminista y un pilar para nuestras vidas.

El porno no es mala idea, pero está mal hecho, es veneno de por sí, no está hecho para mujeres ni personas no binarias, y allí radica el problema. Lo mismo ocurre con el BDSM, la base de la cual es el respeto y el consenso, pero está muy manchado también, y no es apto para todos los públicos.

Entended que el capitalismo es el pilar de supervivencia de nuestra sociedad, y el trabajo sexual suele ser una vía de escape, una alternativa, como cualquier otro trabajo. Lo único que lo diferencia de los otros, es el veneno y machismo que lo encubre, la trata es el virus que mancha la imagen de la prostitución. Ser pute no es nada malo, es algo digno, merecen tener voz, respeto. Merecen que antes de pensar en el abolicionismo, ¡se les escuche!

La raíz de la gran mayoría de cosas de este sistema, viene del patriarcado, y eso es innegable, pero también del capitalismo, y nadie puede pretender que se eliminen los trabajos sexuales mientras se sigue trabajando en otros oficios, a eso se le llama falso moralismo. Luchemos para que sea un trabajo más, un trabajo seguro, para que no deban temer por sus vidas. Para que nadie les criminalice, ni les multe, ni les agreda, ni viole. Luchemos para que la gente les escuche.

Escuchémonos, aunque no estemos de acuerdo, habrá cosas en las que sí. No hagamos de nuestras diferencias un arma de doble filo, por qué no hacer que nuestras diferencias nos hagan más fuertes, más combativas, y más valientes.

No estamos aquí para derramar sangre, estamos aquí para dejar huella, para aprender, para moldearnos, para liberar nuestras mentes y nuestros corazones, y hacer que al fin, un día, puedan volar libremente, aunque sea metafóricamente hablando.

El feminismo busca el empoderamiento de la mujer, su voz, su grito, y la igualdad de condiciones.
Con ello sigo pensando que no podemos llegar a la igualdad sin antes renunciar a los privilegios que sí dependen de nosotres. Corrijámonos, poco a poco, lloremos, si hace falta, pero sigamos aquí, hagámoslo por quienes vendrán, por quienes necesitan ejemplos, charlas, por quienes necesitan el feminismo en su mayor esplendor, por quienes merecen ver al fin cómo no existen brechas.
No es utopía, es algo que requiere conciencia, educación, muchísimos años, quizá incluso décadas o más, mucho más, pero si podemos hacer algo por mejorarlo, hagámoslo. Hagamos que nuestras vidas no sean en vano, que sirvan para abrir los ojos a la gente, para hacer que nos escuchen, como tales, como mujeres, víctimas, pero fuertes; valientes.

Att: Queily.

Feminismo: Alma de poder.

El feminismo no es ninguna lacra, no es ningún pasatiempo, ningún hobby, y mucho menos, es un acto de violencia o burla. 
Es una herramienta, una protesta, cientos de ellas. Es supervivencia, educación y empoderamiento
Es voz, y es silencio en recuerdo de todas esas mujeres que murieron por hacernos la vida más fácil y liberarnos de algunas de los cientos de millones de cadenas que nos rodean y nos abrasan, que nos cohíben y nos impiden el habla. 
Que nos hacen llorar, dudar continuamente, y nos hacen creernos culpables por habernos empapada demasiado del veneno que nos corrompe, de aquel que nos imponen y nos inyectan en la sangre, ese que trastorna nuestros cerebros, y encarcela y empobrece nuestros corazones; haciéndonos volver cada vez más, de mero hielo, de mero cristal. 

El feminismo debería ser un pilar en nuestra educación, tanto infantil, como primaria, como secundaria, como post-obligatoria, como profesional, y sobre todo y lo más importante: como educación personal. Lo necesitamos para gritar, para callar, para salir a la calle, para sentir que no estamos solas, para no manchar el nombre de nadie que murió para darnos lo que tenemos, para valorar cada rasgo, cada característica que nos hace válides, nos hace fuertes, y sobre todo; supervivientes

Para aquelles que dicen que el feminismo es equivalente o lo mismo a la misandria, les invito a buscar en varias fuentes su REAL significado. No busca matar a los hombres, ni pegarlos, ni busca acribillar a la gente cis (todas aquellas personas que no son trans). 

El feminismo es básicamente esto: Esperanza de vida, inmersión en tu interior, conocimiento de otros puntos de vista, cuestionamiento y lucha continua. 

Es la paz que necesitan nuestros corazones, que aún y en guerra, siguen latiendo, suspirando, humedeciendo y empapando nuestra mente de placer, de curiosidad, de conocimiento, y de nuevos hallazgos, anclas de fuerza y de poder.

miércoles, 6 de abril de 2016

Tira las armas,
deja que tus dorados mechones cubran tu rostro.
Deja que la belleza de la noche te opaque.
Tórnate silencio, cúbrete de él, y cobíjate en los libros.

Vuelve a ti,
ya no te reconozco,
duele.
Duele muchas veces,
y ya nada parece importar.
Duele, y no quiero mirar.
Sangra,
se agota,
llora,
y se quiere desgarrar.

No te vayas,
y déjala.
Haz que te vea,
o lárgate.
No muestres tus ojos,
si no son de verdad.
No hables a tu corazón,
y menos al mío,
si no vas a estar allí.
Yo ya no existo.

He sumido al encanto de la noche,
ya no hay paz.
Ya no hay mártir candente.
Todo se volvió sumiso y polvoriento.
mero legado venenoso y putrefacto, abnegado a la realidad....

Te idealicé,
te quise pintar de colores,
y no vi que no caben respuestas en tan pocas paredes.

Me fui,
y no quiero volver.

El contacto me duele,
quizá casi tanto como la soledad.
Y la tristeza no se despega de mí.
La oscuridad yace bajo los escombros de mi corazón.
En un implícito silencio; que jamás logrará acabar...

Att: Queily. 

Cúbreme, por favor, rebelémonos ante la incertidumbre (Poema dedicado a mí misma)

Voy a librarme de las penas,
voy a jugar con las estrellas.
Voy a hacer oídos sordos a mis gritos, 
a mis llantos, 
y por último,
a mi voz.

Cógeme de la mano,
y hazme saber,
recuérdame,
que el hilo de tu voz,
todavía perdura en mi corazón.

Hazme sentir el silencio de tu piel,
hazme creer en ti.
Perdóname,
por todas las heridas,
por todos los silencios,
por todos esos gritos,
y esas marcas de guerra,
de frustración,
por esas lágrimas envenenadas.

Perdóname,
por todo.
Por traicionarte,
por no cubrirte siempre que pude,
por sumirte en el pozo de la oscuridad,
por no quererte suficiente,
por no aceptarte suficiente,
por infravalorarte constantemente.

Lo siento,
por no saber definirte.

"Sento,
vida meva,
no poder ajudar-te. 
I és que no conec manera de perdonar-te,
no sóc capaç,
però ho vull,
ho desitjo amb totes les meves forces.
Vull perdonar-te i anar amb tu de la mà.
Lluitar. Lluitar per un demà millor. 
Al teu costat."

Voy a cubrirme de ti,
voy a osar hablarte.
Quiero,
de veras quiero conocerte.
Indagar en ti,
y comprender tus macabras pesadillas,
tus paranoias más insólitas.

Quiero hacerte llorar,
pero ahora toca hacerte llorar de emoción.
Quiero hacerte fuerte,
quiero oírte,
escucharte,
y velar por ti.
Dejar que limpies y destruyas tu mente,
y la reconstruyamos trocito a trocito.

Quiero,
sobre todo,
y más que nada;
volverte a avivar.

Quiero que vivas,
vida mía,
quiero que mueras en la oscuridad,
y que vuelvan esas sonrisas risueñas,
siniestras en su forma más dulce,
haciéndote dudar de la crueldad que esconde la realidad.

Déjame un lugar,
quédate aquí conmigo.

Háblame;
déjame conocerte.
Hazme ver el sol en tus ojos,
haz que la lluvia se vuelva tu mayor sonido.

Att: Queily.

viernes, 1 de abril de 2016

...

Aixeca el cap, germanet,
tu ets més fort,
que tots aquells oblids.

Ets màgia ara,
sempre i després.
Ets força entre llàgrimes,
crits i silencis somorts.

Ets la meva sang;
part del meu plaer,
el prestigi d'acompanyar-te,
i encara a quilòmetres,
val la pena.

Un somriure teu és el vi de la nit,
el plor de la soledat,
i l'abraçada a la foscor que ens fa forts,
que em recorda que no sóc invisible,
que et recorda que ets aquí,
que no estàs sol, i que et protegeix.

Ets art de l'infern,
i has sigut vist pel cel,
per la teva dolça bondat,
per la teva bojeria,
perquè m'entens, perquè no jutjes.

Ets força, germanet, ahir, avui; i demà.
Vull que sàpigues que no estàs sol,
amic meu,
que t'estimo i aquí estic.

Els amics són aquells que et veuen fins i tot a les fosques; 
aquells que veuen llàgrimes on no n'hi ha cap.

Són aquells que velen per tu entre sombres,
plors, desgràcies, alegries i il·lusions.

Són aquells que et fan creure en aquella solitària esperança.

T'aprecio, t'apreciava i ho faré en el futur,
potser ho faria fins i tot si no hi fossis allà.

Vull dir-te, germanet,
aquesta nit,
que no estàs sol,
que sento el teu cor pur,
i t'abraçaré encara que la teva ànima vagui entre les sombres.

Att: Queily.

martes, 29 de marzo de 2016

Ataduras invisibles

Prego por tu paz,
y es que quiero que sobrevivas.

Yo no me basto de susurros,
ni de sonrisas nuevas,
y es que ya me he cansado de esperar.

El amor, oh, dulce y despiadado castigo,
que nos hierve la sangre,
y nos hiela y hiere el corazón,
que acompaña nuestras penas de veneno e ilusión,
que nos torna meras piedras,
y nos revive a su pesar.

Esa pócima del olvido,
esa aguja endulzada,
esa magia despiadada,
que es capaz de avivar
mientras susurra veneno,
a esta incrédula oscuridad.

La soledad se torna pecado
en un mundo en el que respirar,
se vuelve mero suplicio,
mera obligación.

Da igual cuántas personas quieras,
el poliamor es la pócima al veneno,
aunque nunca,
al dolor.

Att: Queily.

Para ti, por no dejarme (Poema dedicado a mí)

Para ti, por seguir aquí, aunque el mundo caiga,
aunque mi sonrisa se rompa,
aunque mi corazón se pare y el alma me atragante. 

Porque me salvas, me cuidas, 
me entiendes y me martirizas.
Porque me comprendes y me das la mano,
mientras otras me empujas o me la sueltas.

Porque me quieres,
aunque a veces te repugne,
porque aquí sigues.

Por esos abrazos,
por esos momentos,
por todos esos miedos y luchas,
todavía hoy,
quiero recordarte que sigo aquí.
Por y para ti.

Y con ayuda de esas personas que en verte desnude,
no se van, que incluso sin piel y sin carne,
deciden aceptarte y apoyarte.

Por ti, por todas esas lágrimas, 
por esos gritos,
porque a día de hoy,
casi me acepto y me gusto, 
aunque muchas veces desee largarme,
desaparecer o la muerte,
o desee arrancármelo todo,
porque todavía hoy,
sigues aquí,
conmigo,
cuidándome.

Att: Queily.

jueves, 25 de febrero de 2016

Imaginar tus besos es casi tan bello como imaginar muertes románticas brotando de mi corazón. 

Dormitar en tu pecho y en tu mente debe ser lo más semejante a dormir abrazada a la muerte, de la forma más viva y agradable posible. 
Quizá también la más marchita, la más sana manera de encontrarnos sin antes acabar despedazados.
Solo quise volar sin tener que mirar hacia abajo y los lados y bajar la mirada y la cabeza como si tuviéramos que avergonzarnos de todo lo que nos libera un poquito... Como meres esclaves de máscaras de arcilla que se pegan sobre nuestras pieles sin podérnoslas quitar. 

Pues la porcelana la dejamos atrás, tan solo para convertirnos en ella...

Somos chispas sin cerilla, somos fuego sin mechero, silencio sin viento, hasta quedarnos más hueques que cualquier recoveco posible. 

Esos mártires y formas corpóreas se tornaron nuestras nuevas cadenas y cuevas, para cerrar los ojos ante el veneno que nos han hecho ingerir, adoptar y domesticar en nuestros míseros seres de papel. 

Somos lanzas de aire, somos sacos de niebla y de tempestad, vacíos, sin rumbo, y con la tristeza ahogándonos el corazón...

Versos para ti III

Tocas mi paladar, y lo deshaces,
con tu mirada triste y hueca, de fuego,
completamente abismal.

Tus labios son mi pecado más hábil,
sin duda el más deseado.

Los trajes son tu mayor pincel,
y el deseo, el éxtasis, la locura y la paz,
tu mayor retrato.

Eres como una paloma ennegrecida por la oscuridad;
pero dulce, y tierno.
Asombrosamente deseoso y atractivo,
me atraes a ti como la oscuridad,
que conquista mi corazón y lo empapela.

Endulzas mis labios, de hielo,
resecos,
y en su interior,
quemados, ardientes y devastadoramente mortales, pero deseosos de ti, cielo mío.

Quiero que vueles, y poder verlo, poder observarte, 
anhelarte y saborearte
y apreciarte desde la lejanía.

Cúbreme, que yo cubriré tu corazón de besos,
mágicos y abrumadores como tu mente,
que incansables,
no cesan, y perduran en mí, hasta el resto de la vida.

Versos para ti II

Te quiero, cielo mío,
mi alma se resquebraja al pensarte,
como quien siente el ardor 
y el corte del viento 
y la nieve en su piel,
y tácite,
suspira...

Llueve,
y te recuerdo,
junto a los espejos y cristales de mi alma,
que unísonos, me recuerdan tu marcha,
hueca, como mi alma, so muerta, como mi corazón;
que ya no late, ya solo suspira,
y desea que esta vez salga bien,
y él esté conmigo, besándome las heridas y los silencios,
que dejaste tras huir en silencio...

Desnudas mi ser, y arropas mi libertad.
Humedeces mis sueños y empapas mi piel,
la empapas de placer, de deseo y curiosidad.

No te vayas, no te vayas,
cielo mío, no te vayas hoy,
y quédate conmigo,
hazme saborear la esencia de u corazón,
déjame saborearte, a ti,
a tu aroma,
y a tu decadencia robándome los ojos,
y llenándolas de miradas,
dulces como el tacto de tu voz...

Versos para ti

Eres dulce como la luna,
y me arropas cual noche,
como si tus besos, tu cariño y tu amor,
se hubieran tornado estrellas.
A veces fugaces, despampanantes;
y otras, diminutos meteoritos 
que colman mi alma y mi corazón de deseo,
de inmensos mártires y chispas de fuego.

Hoy tirito,
por tu ausencia,
por el delito que cometió la vida,
de no llevarte a mi lado.

Eres púlpito y eres deseo,
eres decadencia y un mero suspiro,
eres mi precioso y delicado manto de oscuridad.

Eres mi linterna en esas noches oscuras.
Eres ese sabor incierto y casi mortal,
pero vivo y sincero.

Eres mis ojos cuando levanto la vista,
al cielo, deseándote.

Eres mi cielo, y a veces,
la chispa de mi humilde tormenta.

jueves, 21 de enero de 2016

Olvídame,
quiérete,
lárgate,
y no oses dirigirte a mí.

Quiero que ates tus arterias al abismo,
y prometas no saltar,
prometas no morir,
que prometas no vivir,
no sucumbir.

Que crees vida allí donde vayas,
y rompas rutinas,
que deshagas veneno,
y tornes suplicio cualquier espera.

Atraca corazones,
pulmones,
cerebros y vaivenes.

Dime que aquello no valió,
que no sucedió,
que salté sin permiso,
sin pensar,
sin siquiera poder permitírmelo,
y que como ingenua,
me ahogué.

Me ahogué y la oscuridad me atrapó,
se incrustó en mí,
y me tornó tácita,
casi violenta.

Me hizo deshojar mis ojos,
agujerear mi corazón,
volver agujeros negros mis miradas,
mis bajones,
mis sentimientos,
y todo rastro de pensamientos,
de paz,
de luz,
de ruidosa súplica del tiempo. 

Queily.

Semblantes opuestos

Cabalgo bajo la luz, 

ya no distingo la lluvia.


Me sumerjo en la tempestad,
y hurgo en los pecados;
ya es tarde,
la noche pudrió,
yació,
y finalmente,
enloqueció.


Mi mente me perturba,
me acompaña a oscuras,en medio del negror,
me lleva de la mano,
y se duerme conmigo en la tumba.

Me trae cobijo en las mañanas,
y me lo arrebata justo antes de despertar.

Me escondo en esas cuevas erróneas,
llenas y sacudidas de sangre,
sosegadas, 
hirientes,
incluso;
malolientes.


Me despierto en la puesta de sol,
justo a tiempo de desparecer,
de padecer,
de amortiguar la caída,
y caer sin pensar.

Sin andenes,
sin trenes,
sin autobuses ni aviones,
sin barcos que socorran ni nos hundan,
y llenes de anclas que nos degüellan.


La nieve me apacigua,
llena mi alma de hielo,
de inhóspita ternura,
cubre mi corazón de perfilados cristales,
de agujas con espejismos.


Abstracta,
la muerte,
me sume a les mártires,
me mira,
y no osa hablarme.



Quise poner una vela con tu nombre,
y no fui capaz de encenderla,
por miedo a deshacerla,
a apagarla para siempre,
y decirte un adiós que mi mente no es capaz de acorralar.


Deseé resquebrajar tu corazón,
volverlo putrefacto,
eterno,
remediarlo,
sanarlo;
y como siempre,
no fui capaz.


Apagué las luces de mis ojos,
y te entregué la llave del sótano (mi corazón);
te otorgué mis silencios,
mis más temerosos auxilios,
mis perdones ingenuos,
mis lágrimas perforadoras,
afiladas,meramente cicatrizantes.


Me volví,
y al mirar atrás,
no supe distinguirte entre la niebla.


Las formas corpóreas,
dicen,
disuelven el poco rastro de alma que nos queda,
volviéndonos meros títeres,
sigilosas,
pausantes,
moribundas,
y siempre,
siempre;
aturdidamente sumises.


Queily.

viernes, 15 de enero de 2016

Velarte,
junto a tus besos,
despacio,
como si fueras a irte,
justo antes de poder sentirte.

Cabizbaje,
recuerdo tu sonrisa,
y es inimaginable, recordarme a tu lado,
porque ahora, mi recuerdo,
se ha vuelto insano.

No sabría decirte que te fueras,
solo sé desearlo,
pedírselo al cielo,
a la luna,
y a esta roca,
que por más sangre que vierta,
todavía sigue agarrándose al pasado.

Desgárrame el alma,
destripa este corazón tartáreo,
a punto de estallar.

Quiero arrancarte los ojos, y ver el mundo tras de ti.
Quiero arroparme con tu corazón,
sentir la vida en tus válvulas de dolor, de veneno.

Quisiera escuchar tus llantos,
y abrazarte hasta enloquecer.

Y posarme en tu pecho,
sumirme en tu mundo etéreo.
Suplir la ausencia,
el vacío,
con nuevos fines.